Este tipo de establecimientos se distinguen por el agregado de valor en los tambos. El Senasa acompaña con acciones para preservar la sanidad agroalimentaria.
La provincia de Entre Ríos busca promover el desarrollo de los tambos-queserías en la agricultura familiar y para tal fin, la Mesa Interinstitucional en la que participa el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), analizó la aplicación de las reglamentaciones higiénico-sanitarias en este tipo de producción que incorpora el proceso industrial al emprendimiento tambero.
En el encuentro celebrado en Paraná, informaron que el Plan Piloto Provincial, incluye a 34 tambos-quesería en las localidades entrerrianas de Don Cristóbal Segundo y Lucas González, del departamento Nogoyá, y Altamirano, del departamento Rosario del Tala.
Tuberculinización
Asimismo, en otro encuentro, la Mesa, dispuso que en la segunda quincena de agosto se inicie el sangrado y tuberculinización de bovinos en los tambos-queserías incluidos en el Plan Piloto Provincial. Durante la primera quincena de este mes se realizan las acciones preliminares.
En la oportunidad, el referente del Centro Regional Entre Ríos del Senasa, Enrique Martí, explicó sobre la gestión de los insumos y materiales para el sangrado y tuberculinización del Plan Piloto, a desarrollarse en las localidades de Don Cristóbal Segundo y Lucas González, del departamento entrerriano Nogoyá, y Altamirano, del departamento Rosario del Tala.
La Secretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Agroindustria de la Nación y la Dirección General de Ganadería provincial, pondrán a disposición del Plan a médicos veterinarios para realizar las actividades específicas del saneamiento en los rodeos. Además en el laboratorio del organismo entrerriano se realizarán los análisis correspondientes.
Los sistemas productivos denominados tambos-queserías distinguen a la cuenca lechera entrerriana de otras cuencas argentinas dado que se caracterizan por integrar la obtención de la materia prima y su posterior procesamiento. Además, se diferencian por su reducido tamaño y los bajos niveles de productividad. En consecuencia, su infraestructura tiene estricta relación con la baja escala de producción y con dificultades a la hora de formar capital (equipos y maquinarias).
Fuente: Senasa
Envía tu comentario