La mayor apertura de las exportaciones de carnes, anunciada por el Gobierno, no alcanzó a calmar el malestar del campo. Algunas entidades del agro, como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Federación Agraria Argentina (FAA), decidirán en las próximas semanas si adoptan medidas de fuerza que podrían realizar en conjunto.
"Si nos ponemos de acuerdo en los contenidos y en el objetivo de la protesta, podemos caminar juntos", expresó el presidente de la FAA, Eduardo Buzzi.
Lo que hasta hace algunos meses parecía imposible, es decir, una protesta del campo concertada, comenzó a gestarse con el viraje hacia una posición más crítica de la FAA. Esta entidad, que representa a los pequeños y medianos productores, decidió distanciarse la semana pasada de las medidas oficiales y el sábado próximo realizará las primeras siete asambleas, de una serie de 14, para decidir el 24 de este mes si convoca a una protesta nacional.
Al mismo tiempo, el miércoles próximo, CRA, que agrupa a un arco muy amplio de productores, decidirá con sus 13 confederaciones si apoya la propuesta de un paro. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) difundió su intención de impulsar una medida de fuerza que también sería acompañada por la Confederación de Asociaciones de la Tercera Zona (Cartez) y la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe). El peso específico de estas tres confederaciones en el seno de CRA colocan a la mesa directiva en la disyuntiva de continuar las negociaciones con el Gobierno o, por el contrario, romper relaciones mediante una protesta nacional.
CRA había realizado casi una veintena de asambleas, de las cuales había surgido la propuesta de un paro, que, finalmente, entró en un paréntesis ante las medidas de apertura de las exportaciones de carnes adoptadas por el Gobierno. "Todos pensamos que hasta que no haya una medida de largo plazo nadie puede apostar a la ganadería y estas medidas coyunturales son para tapar agujeros", dijo ayer el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet. En cuanto a su sensación sobre la posibilidad de un paro, el ruralista expresó: "Algo va haber".
El presidente de CRA, Mario Llambías, que proviene de Carbap, mantuvo en los últimos dos meses tres reuniones en la Casa Rosada con el presidente Néstor Kirchner que sacaron la relación del campo con el Gobierno del punto muerto.
No obstante, el mal humor de los productores no llegó a disiparse, porque tanto la combinación de medidas restrictivas, según Roulet, como la suspensión de las exportaciones de carnes siguen presentes. Además, existen entidades de base, como Carbap, que ingresaron en un período electoral en el que compiten dos listas, una "dura" y otra "dialoguista". Esto configuró un contexto de ebullición y de movimiento de fichas dentro de la dirigencia.
En la Sociedad Rural Argentina (SRA), en tanto, mantienen la postura tradicional de no apoyar medidas de fuerza, pero mañana la entidad definiría el recambio de autoridades, para septiembre próximo, con la probable candidatura de Hugo Luis Biolcati en reemplazo del actual presidente, Luciano Miguens. "Hubo un daño hecho", dijo Biolcati, en relación con la medida de mayor flexibilización de los embarques de carnes.
"Mientras este gobierno siga teniendo interlocutores de la categoría del secretario de Coordinación Técnica, Guillermo Moreno, y del subsecretario de Agricultura, Javier de Urquiza, estamos muy complicados", opinó ayer Buzzi, y agregó: "Hay un altísimo porcentaje de productores que están disconformes con este gobierno; hay bronca, es así, y nosotros vamos a expresar lo que surja de las asambleas".
Fuente: Clarín