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En el negocio de los arándanos, tener escala es lo importante

Alteragri arma fideicomisos dedicados a la producción para conseguir volumen. Exportará 50 toneladas de arándanos en 2007, mientras hace las primeras inversiones para la producción de nueces Pecan, mientras prepara el negocio de avellanas y cerezas.
13/11/2006 00:00 hs

En sus viajes al campo de Concordia, Martín Rodríguez Hunter empezó a notar la llegada de firmas chilenas dedicadas al cultivo de arándanos. Luego de investigar el negocio y reconocer su potencial, fundó Alteragri, una empresa que se inició con el armado de fideicomisos de arándanos y hoy identifica y estructura proyectos de inversión en actividades agropecuarias no tradicionales.

El economista empezó a armar la empresa en varias charlas de verano con amigos. "Siempre hablábamos y todo se quedaba ahí. En ese entonces yo trabajaba en un laboratorio, ya tenía más de 100 viajes encima y quería cambiar un poco. Cuando vi la movida de arándanos en Concordia empecé a investigar", recordó.

"Hablé con productores y estudié todo lo relacionado con el negocio. Ahí vi que era una empresa en la que se necesitaban socios para lograr escala, que es la única forma de certificar calidad y llegar a compradores extranjeros", agregó.

En 2004, el emprendedor dejó su puesto en Novartis y congregó a 5 socios inversores que pusieron US$ 700.000 y dieron vida a la sociedad anónima Berries del Sud, en mayo de 2005. Ese capital sirvió para comprar 55 hectáreas en Concordia y plantar 10.

Con la primera producción, Berries del Sud exportó 4 toneladas por US$ 50.000 a Estados Unidos y llegó a las góndolas de varios supermercados de la mano de distribuidores como la chilena Sun Belle Berries. Los buenos resultados despertaron el interés de otros amigos de Rodríguez Hunter.

"Me preguntaban cómo los había dejado afuera. Yo me reconocí en ellos porque antes también quería invertir en algo diferente. Así surgió la idea de los fideicomisos. Ahí nació Alteragri como una desarrolladora de este tipo de instrumentos y cultivos", explicó el economista.

"En 2006 armamos el primero de arándanos, Southern Berries, con 11 inversores y 1.600.000 dólares. Compramos 90 hectáreas también en Concordia y plantamos 25 de ellas. La segunda etapa, proyectada en 2008, tendrá 15 hectáreas adicionales", agregó.

Ahora, la compañía está estructurando su segundo fideicomiso: Adimple, que reunió US$ 1,5 millones y opera 45 hectáreas, con una plantación de 30. En todos los casos, el fiduciario es Agrigestión, la firma que el emprendedor armó para este fin. Según explicó su fundador, los inversores "son conocidos o con referencias" y para participar deben colocar al menos US$ 50.000. "Los fideicomisos ofrecen muchas ventajas. Tienen un riesgo acotado, el ingreso es en dólares, los resultados se ven rápido y el recupero de la inversión llega a los 4 o 5 años. La rentabilidad llega al 20% y la inversión es tangible", destacó.

"Además, nosotros logramos mejores costos porque operamos las tres unidades en forma conjunta. Compartimos herramientas o capital humano. Y ahora vamos a montar una cámara de frío en una de las firmas, que podrá ser utilizada por las otras", agregó.

La empresa, que exportará 50 toneladas de arándanos en 2007, concretó las primeras inversiones para la producción de nueces Pecan. Y está preparando el terreno para ingresar en el negocio de avellanas y cerezas.

"Hay mucho por hacer. El año que viene también queremos avanzar con una marca propia. Hasta el momento, los arándanos llegan frescos con la marca del distribuidor o del supermercado en el que ingresan. Queremos tener nuestra identidad", concluyó Rodríguez Hunter.

Fuente: La Nación

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