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El sorgo cultiva los mejores números

El disponible cotizaba a 225 pesos la tonelada y la entrega a futuro se podía pactar a 84 dólares. Doce meses después valor disponible está en 470 pesos –el doble que en 2006– y su cotización a cosecha está en 130 dólares la tonelada, un 50 % más.
12/10/2007 00:00 hs

Cuando el año pasado, a esta altura del calendario, el sorgo se aprestaba a ocupar un lugar en los lotes en la región centro de la provincia, sus márgenes no decían mucho. El disponible cotizaba a 225 pesos la tonelada y la entrega a futuro se podía pactar a 84 dólares. Doce meses después, la ecuación económica que ofrece el cereal es más tentadora; quizá la mejor de su historia. Su valor disponible está en 470 pesos –más del doble que en 2006– y su cotización a cosecha está en 130 dólares la tonelada, 50 por ciento más.

A días de que comience su siembra en una nueva campaña, la cenicienta de los granos se apresta a lucir las mejores galas. En la zona entre Oncativo y Colonia Almada, con larga historia sorguera, la recarga del perfil es la adecuada y los números invitan a la siembra.

La demanda de semilla en pre campaña marca el interés que despierta su inclusión dentro de la rotación, frenada en algunos casos por la falta de material genético. "Aumentó entre un 15 y un 20 por ciento, pero podría haber llegado hasta un 25 por ciento si hubiera disponibilidad de semillas", explicó a La Voz del Campo José Cueva, socio y asesor técnico del semillero El Álamo distribuidor de semillas Pioneer en un área de influencia de 600 mil hectáreas en el centro de la provincia, de las cuales 12 mil se destinan a sorgo.

Miguel Boaglio, Dante Rabbia y Damián Cofanelli son productores del norte del departamento Tercero Arriba y conservan la tradición de incluir el grano en sus rotaciones, aún cuando los números no eran los mejores. "Sembramos cuando el sorgo llegó a costar cuatro dólares el quintal; su inclusión en la rotación no es siempre económica, sino agronómica", explicó Boaglio, quien en esta campaña sembrará entre 100 y 150 hectáreas repartidas entre un campo ubicado en proximidades de Villa Ascasubi y otro en la zona entre Oncativo y Oliva.

La larga historia manisera de la zona hizo que el sorgo comenzara a ingresar a la rotación como aportante de cobertura, una característica en la que aventaja al maíz por volumen. Sin embargo, su paquete tecnológico pocas veces expresó su potencial. "Comparado con el maíz, el sorgo es mucho más económico, pero hasta hace dos años la mayoría de los semilleros no había continuado la inversión en genética. Además, debido a la falta de precio, la fertilización no siempre fue la adecuada", admitió Cueva.

Pero el sorgo siempre ha logrado subsistir. Además de ser más barato (su semilla cuesta 28 dólares por hectárea, contra 110 dólares de un híbrido de maíz Bt) responde mejor en los ambientes donde las lluvias son más erráticas. Su etapa crítica de necesidad de agua es alrededor de 15 días antes y después de la floración, aunque la siembra directa ha minimizado el impacto de la restricción hídrica.

Pero el precio sostenido no sólo motiva su incorporación en la provincia; también se verá dinamizada en zonas marginales. En Santiago del Estero, Chaco y Entre Ríos la demanda de semillas también ha crecido. La razón, los 130 dólares que cotiza a cosecha hacen que enviar el grano a Rosario sea una opción más conveniente que cuando costaba 70 dólares.

Estrategias

Mientras esperan que la estabilidad de la temperatura (se vuelva más cálida) les permita iniciar las siembras tempranas, los productores repasan cómo será el paquete a utilizar. "Va a ir en un lote que tuvo maní en la campaña que viene y utilizaremos híbridos de ciclo largo sin tanino", apuntó Damián Cofanell, que ya tiene definido iniciar las siembras en noviembre en el campo próximo a Colonia Almada.

Para un rinde de 70 quintales, la fertilización incluye un arrancador, para estimular el rápido crecimiento de las plántulas, y dos bolsa de urea (100 kilos) a la siembra por hectárea. Después, coinciden los productores, el cultivo se las arregla sólo.

Luego de un antecesor de maní o de soja, el sorgo puede ingresar al lote sembrado a diferentes distancias (70, 52 y 35 centímetros), debido a su capacidad para compensar la falta o el sobrante de plantas.

"Comencé a hacer sorgo porque necesitaba una gramínea. En un comienzo, y cuando aún no hacía siembra directa, era más factible hacer sorgo que maíz, principalmente en mi zona", aclaró Dante Rabbia, productor de la zona de Colonia Almada. Cuando aún tenía ganadería, el productor destinaba buena parte de su producción a la conversión en carne.

Si bien hay bibliografía que asegura que con 10 y 12 grados de temperatura el sorgo germina, productores y asesores coinciden en que a campo los nacimientos no se logra tan fácilmente con temperaturas bajas. "Más en planteos de siembra directa, en los que el suelo está más frío", agregó Cueva.

Números

El excelente precio del grano a cosecha y el menor costo de su tecnología, en relación con el maíz, hacen que el sorgo tenga en la campaña 2007/08 un margen bruto superior al forrajero.

Para obtener 70 quintales de sorgo en campo propio, el costo (incluido cosecha) en la zona central de la provincia es de 253,8 dólares, lo que genera un margen bruto de 481 dólares por hectárea.

Si lo comparamos con un maíz de 80 quintales, que insume un gasto total de 350 dólares por hectárea y aporta un margen de 417 dólares, la diferencia a favor del sorgo es de 63 dólares. Hasta en campo arrendado sigue siendo mejor negocio. Descontado un valor de alquiler de 300 dólares la hectárea, el sorgo aún tiene una ganancia de 181 dólares, contra 117 dólares del maíz.

Inclusive la soja parece rendirse ante el sorgo. En campo propio se necesitan un rinde de 35 quintales en la zona para compensar los números del sorgo.

Para estar atento

Además de lograr una buena germinación, el otro desafío que presenta el sorgo es el momento de cosecha, quizá la tarea más complicada al final de su ciclo de alrededor de 120 días. A diferencia del maíz, que cuando está maduro se entrega, el sorgo puede rebrotar y seguir consumiendo agua.

En la campaña pasada, la elevada humedad y altas temperaturas que acontecieron en el período de madurez fisiológica del cultivo hicieron que la panoja se brotara, lo que perjudicó la calidad del grano. "Tuvimos pérdidas por este problema", reconoció Cueva.

El rebrote complicó la comercialización de la producción. Mientras el umbral de tolerancia de la exportación es de cinco por ciento de grano brotado, en algunos casos se llegó a tener hasta 15 por ciento.

A la hora de evaluar los daños a campo, los híbridos con tanino presentaron un menor grado de afectación. El productor, por lo general, siembra materiales con la protección anti pájaros por una cuestión de seguridad, en especial en los lugares donde el cultivo puede ser atacado por las aves, y de conservación.

Opciones

Para hacer más eficiente la cosecha y evitar el brotado, algunos productores están adoptando técnicas de manejo. Consiste en hacer un control total con glifosato en el período de madurez fisiológica del sorgo. "El tratamiento se hace con el cultivo con 25 a 30 por ciento de humedad; de esta forma se apura la cosecha, se seca la planta para evitar que rebrote y se ganan algunos quintales", precisó Cueva.

La estrategia apunta, también, a reducir las pérdidas. "Cuando se cosecha el sorgo, generalmente, las hojas que están verdes ingresan a la zaranda de la máquina y se llevan granos que se pierden por cola", agregó el asesor técnico. Los resultados de la experiencia: hasta tres y cinco quintales más de rinde.

La conservación del grano, luego de la cosecha, es otra de las asignaturas pendientes sobre las cuales debe trabajar el productor.

"El silo bolsa ha sido una solución; con 14 por ciento de humedad el grano se puede guardar; antes se lo almacenaba en celdas a cielo abierto y se perdía mucha calidad", explicó Cueva quien integra, junto a un grupo de técnicos, un proyecto de industrializar el sorgo para la elaboración de harinas par consumo humano. El salto genético que están dando algunos semilleros –con la incorporación de sorgo blanco– también permitirá a los productores obtener un diferencial de precio por calidad.

Fuente: La Voz del Interior

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