Los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano (T-bonds) a 10 y 30 años cerraron el lunes en sus rangos más cercanos a sus máximos producto de la presión generada ante la publicación de cifras del sector manufacturero de Estados Unidos superiores a las esperadas.
En este contexto, el riesgo país de la Argentina retrocedió cuatro puntos básicos (PB) para quedar en 310 PB, según el marcador de Mercados Emergentes de Bonos (EMBI+) de J.P.Morgan-Chase.
Las primeras operaciones fueron tranquilas debido al feriado en buena parte de Asia y Europa. Pero, el índice del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) subió 57,3, en abril.
Además, ese informe puntualizó que los empresarios manifestaron una gran preocupación por los altos costos de la energía y de las materias primas.
En tanto, el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Jack Guynn, señaló que las tasas directrices de la Fed estaban cerca de la neutralidad, si se reduce el crecimiento y la inflación sigue contenida, según el texto de su discurso difundido anticipadamente.
Sin embargo, Guynn remarcó que su país estaba en un punto en el que se necesita un análisis atento de los nuevos números económicos, sobre todo, las cifras que acusen un alza del costo de vida o expectativas inflacionarias capaces de afectar las previsiones económicas.
En este contexto, la tasa de los T-bonds a 30 años llegó a 5,23 por ciento, su rango más elevado desde julio de 2004. Mientras tanto, la de los instrumentos a diez años cerró en 5,3 por ciento frente al 5,10 antes de difundirse el informe del ISM.
De esa manera, los títulos públicos a una década se acercaron a su máximo en cuatro años.