Pensado para un segmento de paladares exigentes y el mercado gastronómico, así como para capitalizar la producción creciente de este tipo de carnes.
Se trata de un "salame de conejo" con queso tipo sardo, elaborado "por nuestras manos, fuera de todo proceso industrial seriado", tal como lo señalaba una bandera dispuesta en la isla de la granja en el local agregando, "pero fundamentalmente hecho con amor".
A la presentación asistieron entre otras personalidades el gobernador de la provincia, ingeniero José Luis Gioja, el ministro de la Producción Antonio Giménez, el ministro de Hacienda, contador Aldo Molina y el gerente local de la cadena Libertad, Darío Frey.
Pablo Rodríguez, gerente propietario de Granja Huerta de Oro, señaló que "este proyecto comenzó en el año 2001, pensando en la sobre oferta de producción cunícola existente en el mercado y con la idea de elaborar un alimento con valor agregado para un segmento top de los consumidores argentinos".
"Investigando lo existente en el mercado, encontramos un salame hecho en Suiza con tocino de cerdo. Pero nuestro consumidor busca cuidar su figura y se preocupa por el colesterol, por ello nosotros utilizamos un queso tipo sardo de una elaboradora de Corrientes, con cuajo 100% de leche de vaca y que trabaja para el mismo nicho de mercado" indicó el empresario.
Agregó que "es importante destacar el apoyo recibido en aquellos años por el laboratorio de control de calidad de alimentos de la Universidad Católica de Cuyo, así como ahora de la gente de esta cadena de híper y supermercados".
Explicó que "este producto sale envasado al vacío y es comercializado en las principales bocas de expendio de las cadenas Libertad, Wall Mart, Dinosaurio y Disco, en cinco provincias argentinas: Córdoba, Tucumán, Mendoza, San Luis y el Chaco.