De acuerdo al diagnóstico climático del último período y al análisis de los principales indicadores de escala global y regional, la CCA proyectó el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:
1. El fenómeno de El Niño finalmente apareció como un evento débil al cual le asignamos un grado muy limitado de influencia en la región pampeana. El NEA y la región agrícola de Paraguay o sectores vecinos de Brasil, pueden recibir con mayor eficiencia los beneficios de una potencial sobreoferta de agua.
2. Se mantiene muy firme la anomalía cálida del litoral Atlántico. La misma debería mostrar la misma influencia positiva sobre las lluvias que presentó a lo largo del año sobre gran parte del este del país. Dado que este fenómeno pierde influencia hacia el oeste, no es razonable pensar en una sobreoferta de agua para la franja mediterránea. No se descartan eventos generosos ocasionales, pero no es probable que las lluvias por encima de lo normal se manifiesten como un patrón persistente.
3. El NEA ha mejorado sustancialmente su disponibilidad hídrica en noviembre y es muy probable que la misma pueda sostenerse. Las perspectivas para el NOA son menos favorables, aunque le corto plazo puede traer mejoras propias de la época. Debe regenerarse la entrada de humead desde Bolivia para la zona y por lo pronto este flujo de origen amazónico se ha mostrado poco eficiente.
4. No se perfilan períodos extendidos (diez días o más) de estabilidad con altas temperaturas, vinculadas al anclaje continental de sistemas de alta presión. La atmosfera media presenta una actividad razonable como para que haya alternancia de periodos secos y húmedos. La época es propicia para el despliegue de olas de calor, sin embargo por el momento no se ve un patrón de circulación que pueda repetir lo acontecido en la última parte de 2013 y comienzos de este año.
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