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Intersiembra Actualidad

El maíz y la soja, socios para ganar

En 30 localidades del país, La Tijereta desarrolló este esquema para lograr sustentabilidad agrícola a través del cereal y rentabilidad con el aporte de la oleaginosa; detalles de una alternativa de producción que avanza.
25/02/2006 00:00 hs

La excusa de sacar al maíz de los presupuestos de siembra por su menor rentabilidad a cambio de incluir más soja podría comenzar a perder parte de su sustento con el avance de una tecnología que viene abriéndose camino: la asociación de cultivos o intersiembra en una misma campaña de granos gruesos.

Heredera de la intersiembra trigo-soja en el sudeste bonaerense, la asociación de cultivos, tecnología del uno por uno (un surco con un cultivo y el siguiente con otro) o "mazoja" (por el maíz y la soja) como dicen algunos técnicos, parece contribuir a resolver una preocupación central en el sector: cómo producir y ganar dinero sin afectar la sustentabilidad agrícola.

Por eso, como si se tratara de una vuelta de tuerca más a la intensificación agrícola, en los campos de la pampa húmeda ya se observa al maíz y la soja juntos en un mismo lote, con alternativas que van desde sembrar la soja cuando el maíz tiene entre 4 y 6 hojas expandidas, incluir la oleaginosa en simultáneo con el cereal o implantar la soja con una máquina especial una vez que el maíz pasó la floración.

Entre esas opciones, La Tijereta realizó en la última campaña ensayos en 30 localidades, desde Santiago del Estero hasta el centro sur bonaerense, con la inclusión de la soja dentro de un maíz de más de dos metros con una máquina desarrollada por el productor Alberto Choulet.

"Con esto atendemos la cuenta bancaria (por el ingreso de la soja) y la cuenta del suelo (por el aporte del maíz)", resumió Arturo Bressanello, gerente comercial de la empresa, durante una jornada organizada en esta localidad.

En rigor, por los resultados presentados, la asociación maíz/soja se potencia. En ese mismo lote había un maíz de 10.000 kilos (con sólo 470 mm en su ciclo) y una soja, sembrada el 2 de enero, que venía asomando para apuntar a 1800/2000 kilos, rinde que a precios a cosecha dejaría una facturación bruta de US$ 240 por hectárea.

Por este lado, así quedaría "resuelta" la cuenta bancaria, ya que una soja de 240 dólares puede significar en muchos casos pagar el arrendamiento o el costo de la fertilización en maíz. En la firma creen que con esta técnica se podrían hacer un millón de hectáreas más con el cereal y obtener, con rindes de 7000 kilos en promedio, otras siete millones de toneladas. "Esto es como agrandar el campo", comentó Luis Pérez, gerente general.

Pero, además, se equilibra la "cuenta" del suelo en una región que consume todos los años cinco toneladas de residuos. "Si hiciéramos sólo el monocultivo con soja tendríamos un déficit de 2-2,5 toneladas", señaló Bressanello.

En el ensayo de La Tijereta la asociación de cultivos tenía híbridos con distintas combinaciones de ciclos (de 114 -LT 550- a 122 de madurez relativa -LT 630 MG-) y estructura de planta (más o menos frondosa). También había materiales sin y con Bt y con y sin RR. Por su parte, para la soja había diferentes variedades, grupos de madurez (de III -LTS 2037- a 5,6 -LTS 2156-) y hábito de crecimiento.

De la explicación de los técnicos sobre la utilización de esta tecnología quedaron claros unos cuantos conceptos para el maíz:

*Un material menos frondoso, más petiso, puede ser más útil para que la soja alcance una mayor radiación.

*Por el vínculo con una cuestión térmica y potencial de crecimiento, un material con un ciclo más largo tiene mayores posibilidades de acomodarse a esta tecnología más al norte del país que un híbrido más corto, que es mejor para el Sur.

*No es necesario bajar la densidad de siembra; en el ensayo el maíz tenía 70.000 plantas a cosecha.

Recomendaciones

*La siembra a 70 centímetros aporta mejores resultados que una a 52 cm, sobre todo porque queda más luz para la soja de abajo.

*Se recomienda sembrar el maíz dentro de las fechas óptimas para cada zona (aquí se implantó el 10 de septiembre).

*El uso o no de Bt se debe considerar según cada situación. Si se siembra temprano, quizás se pueda escapar más del riesgo de diatraea e implantar un convencional. De todos modos, si la presión de la plaga es alta, tal vez convenga incluir el BT.

*La fertilización debe hacer foco sobre el maíz; la soja aprovecha lo que no utiliza el cereal.

*No es necesario usar herbicidas especiales. El RR facilitaría esta tecnología; no obstante, se puede usar atrazina y acetoclor sin problemas.

*En un maíz convencional se puede aplicar glifosato cuando el cultivo está entre un cuarto a media línea de leche para provocar un desecado de tal modo que llegue más luz a la soja. Si se trata de RR, este efecto se puede lograr con un graminicida.

*En la cosecha un cabezal de 7 o 9 surcos puede trabajar sin problemas. Los puntones "peinan" a la soja.

Respecto de la soja que se siembra sobre el maíz con dos metros de altura o más (queda a 35 cm de cada surco), hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

*Lograr que el período crítico de la soja sea divergente respecto del maíz, sobre todo porque desde prefloración en adelante el cereal tiene un importante consumo de agua, con 8 mm por día. Por eso a la oleaginosa se la implanta cuando el maíz ya pasó la floración.

*No conviene atrasar la fecha de siembra de la soja por el riesgo de heladas tempranas.

*Se recomienda usar un grupo de madurez por encima al que el productor acostumbra con la soja de segunda. Así el cultivo no tiene que definir su potencial con el maíz mucho tiempo encima. Desde el centro de Santa Fe al norte se acomodan mejor a esta técnica los grupos IV a VIII, mientras que para el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires la asociación cierra más con los grupos III a 5 largo.

Más allá de estas cosas, las claves de esta tecnología pasan por contar con suelos de más de 1,5 metro de desarrollo, registros hídricos de más de 650 mm entre julio y abril y un amplio período libre de heladas (la cosecha de la soja va desde la segunda quincena de abril en adelante).

Fuente: La Nación

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