Consignatarios de hacienda, productores y empresarios frigoríficos dijeron a LA NACION que en los últimos días recibieron llamados de funcionarios de la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, para inducirlos a quebrar la medida de fuerza, que propone "no comprar ni vender" hacienda, granos e insumos durante cuatro días. Ninguno de ellos aceptó que se publique su nombre, por temor a la posterior reacción del Gobierno.
De hecho, Moreno le había anticipado la pulseada al presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, el jueves pasado, un día después de que se anunciara la convocatoria al paro. En el encuentro, según confiaron representantes de la entidad, el funcionario les dijo que estaba dispuesto a asegurar el normal abastecimiento de hacienda en el mercado.
En la interpretación oficial, esto demostraría que el reclamo de los dirigentes del sector contra la suspensión de las exportaciones de carnes y las retenciones a los lácteos no tiene el respaldo de sus representados, los productores, que, por otra parte, son los que expresan el malestar más fuerte, a juzgar por las asambleas realizadas en el interior y por el clima que se percibe en la Exposición Rural de Palermo, que ayer abrió sus puertas al público (de lo que se informa en la Pág. 2).
La batería oficial para atenuar la medida de fuerza de CRA incluye la presentación por parte del presidente Néstor Kirchner de un plan ganadero que prevé créditos por $ 218 millones por año para incentivar la producción. El acto, al cual fueron invitados todos los protagonistas de la cadena de valor de la carne, incluidos los dirigentes de CRA (que aún no definieron si irán), se efectuará el lunes próximo en la Casa de Gobierno, como anticipó LA NACION el 13 de este mes.
"Te dicen que verían con buenos ojos que cargues hacienda el lunes; si contestás que no podés te preguntan por qué, pero en ningún momento recibí algo parecido a una amenaza", dijo ayer el supervisor técnico de una importante cabaña de cría en la Rural. "Está claro que nosotros no vamos a mover nada", añadió. "Llamaron a los productores para que carguen hacienda el lunes, también para que no remitan mañana (por hoy), con el objetivo de forzar los envíos la semana próxima y hasta se comunicaron con los compradores para que vayan al mercado el lunes y no mañana [por hoy]", comentó ayer un consignatario de hacienda que acababa de recibir la invitación para asistir al acto que encabezará Kirchner. Otro operador de Liniers dijo a LA NACION: "Están llamando a todos nuestros clientes, uno por uno, para que carguen hacienda el lunes".
"No creo que tengan éxito porque los productores están consustanciados con la protesta", dijo, y agregó: "A mí me llamaron, pero les dije que creía que los productores no iban a enviar nada".
El Mercado de Liniers permanecerá abierto lunes y martes. Las casas consignatarias, por su parte, funcionarán normalmente. "Nosotros cumplimos con un servicio y si un cliente quiere remitir hacienda tenemos que recibirla", señaló un operador. La única incógnita es cómo se comportará el productor frente a la protesta y cuán efectivas fueron las sugerencias oficiales. Para hoy se estima un ingreso de entre 13.000 y 15.000 cabezas que, de no venderse como pretende el Gobierno, permanecerán en los corrales todo el fin de semana. "Es un disloque porque va a producir innumerables problemas sanitarios", dijo un operador de Liniers.
En el rubro de la demanda de hacienda también hubo algunas curiosas comunicaciones. "Nos hicieron llegar que querían que operáramos normalmente lunes y martes porque, en caso de que llegue hacienda, según nos indicaron, quieren que se venda", dijo ayer un empresario de la industria frigorífica. Otro empresario afirmó: "Vamos a ir a Liniers todos los días porque es nuestra opción para completar algunos pedidos; además consideramos que este paro es extemporáneo". Sin embargo, hubo versiones de que los frigoríficos dedicados al consumo interno responderían al pedido de no concurrir hoy a Liniers.
CRA organizó una serie de concentraciones y actos en el interior que comenzará mañana y seguirá el lunes y el martes, más allá de lo que ocurra en Liniers. "Hay herramientas para intentar romper los efectos de la medida, pero no pueden frenar las movilizaciones del interior", dijo Llambías.
Fuente: La Nación