De todos modos, el Sistema Informativo de Precios Bovinos (SIPB), creado mediante la resolución 1154, sólo empezará a dar frutos dentro de un mes, según fuentes oficiales, cuando la red informática "esté completamente ajustada", dijo.
La versión oficial del mercado de ganados se nutrirá de la información suministrada por correo electrónico todos los días por unas 60 casas consignatarias directas de hacienda y unos 800 matarifes. Con esa información de ventas y compras, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) conformará un precio para las distintas categorías de hacienda. Como argumento, el Gobierno sostiene que este sistema ofrecerá valores representativos de todo el país y no sólo de la pampa húmeda.
El sistema prevé, según la resolución, que los matarifes y consignatarios de hacienda directa (que comercializan la mayor parte del ganado) informen todos los días, con carácter de declaración jurada, el precio abonado por la compra de animales faenados o el valor liquidado al productor, según corresponda. Los consignatarios, a su vez, tendrán que indicar los valores de venta de la hacienda, de acuerdo con condiciones, requisitos técnicos, plazos y modalidad que se establezcan para el pago.
Entre los operadores habituales de Liniers, sin embargo, la iniciativa fue interpretada como un "ataque" porque no había sido consultada y sólo aparecía como uno de los temas por consensuar en el marco de un plan ganadero nacional.
Mercado acotado
Aunque el Mercado de Liniers significa un 19% del comercio total de hacienda en el país, los precios que se fijan allí sirven de referencia para todas la operaciones en el interior e, incluso, son tomadas para calcular los arrendamientos de campos.
Ahora, el Gobierno intentará imponer nuevos valores de referencia conformados por ese universo de operaciones en forma directa que no mide Liniers, pero que al mismo tiempo representan el restante 81% de la comercialización del ganado.
Las cotizaciones de la hacienda fueron uno de los disparadores del conflicto por los precios de la carne entre el Gobierno y el campo, que derivó en la suspensión de las exportaciones, entre otras cosas. Hasta el presidente Néstor Kirchner había acusado a los consignatarios de "pícaros" porque las cotizaciones en Liniers no bajaban.
El índice del novillo de esta plaza concentradora ubicada, en realidad, en el barrio de Mataderos, terminó siendo una obsesión para el Presidente. La Secretaría de Agricultura reporta todos los días esas cifras.