Dirigentes y analistas del ruralismo confederado analizaron los principales temas que afectan al sector de ganados y carnes y remarcaron los inconvenientes "comerciales y jurídicos" que se avizoran, tras la entrada en vigencia de la resolución oficial que suspenderá, desde mañana y por seis meses, la exportación de carne vacuna.
Así, el presidente de CRA, Mario Llambías; el Secretario de la entidad, Rubén Ferrero, el especialista Edgardo Bustamante y el economista Carlos Etchepare disertaron respecto del impacto que tendrá el aumento de las retenciones a las ventas externas del producto, entre otros temas.
Asimismo, se refirieron a la crisis que soportará el sector de la industria frigorífica exportadora, debido a la situación actual derivada de la decisión del gobierno de suspender las exportaciones cárnicas.
En ese contexto, el especialista Edgardo Bustamante, de Cartez, se refirió puntualmente a la incidencia de las retenciones en las exportaciones de carne y citó el ejemplo de la ciudad cordobesa de Río Cuarto, que pierde 1,7 millón de dólares por año a causa de esos gravámenes.
Agregó, al respecto, que el precio de la carne "es una cuestión de estado que no tiene políticas de estado" y puso de relieve que el boom exportador de la carne (+17% del 2004 al 2005), se encontró con "políticas económicas no acordes a las circunstancias y las acciones cortoplacistas tomadas por el estado", acerca de las que dijo que "solo han generado reacciones negativas del sector y no han podido frenar el aumento de la carne en el mostrador".
Bustamante explicó también que la vigencia de las retenciones "desalienta a la producción, la inversión y afecta la certidumbre sobre las reglas de juego en donde debe enmarcarse el negocio ganadero, deprimiendo la ganadería a favor de la agricultura", puntualizó.
La ganadería es una actividad de ciclo comercial más extenso que el de la agricultura y por ende "más dependiente de reglas claras y solo los anuncios de medidas restrictivas atentan contra las expectativas de crecimiento ó inversión", dijo y alertó que las decisiones en favor de una ganadería incipiente, que se tomen hoy, "tendrán su efecto de aquí a 4-5 años", por lo cual exhortó a "comenzar ahora a construir ese futuro".
Objetivos de las retenciones
Consultado respecto del escenario actual para la carne Bovina, el especialista graficó que muestra aumento del consumo interno/capita; incremento de la demanda internacional; falta de políticas de incentivo a la producción ganadera (liquidación de vientres), inseguridad jurídica para las inversiones en el sector; implementación de mayor peso de faena; sequía del 2003 y cumplimiento limitado de los compromisos internacional entre otros aspectos.
Subrayó, además, que las existencias bovinas, en 1977, se ubicaban en 61 millones de cabezas con 25 millones de habitantes, mientras que las reservas ganaderas, en 2005, alcanzaron los 54 millones (de vacunos) con 38 millones de habitantes en el país.
En relación con algunas medidas que deberían aplicarse de inmediato, para paliar la crisis ganadera, el especialista mencionó la necesidad de eliminar retenciones a cortes Hilton, así como la suspensión del criterio distributivo past-performance y la eliminación del ROE.
Entre otros anuncios importantes para el sector, consideró que urge estimular el consumo de carnes sustitutas; implementar un plan ganadero integral; estimular la producción de novillos pesados, y alertó que el productor debe recibir el precio que determina el mercado, ya que las "alteraciones artificiales del precio no dieron resultados", resumió.