La XVI Reunión Argentina y VIII Latinoamericana de Agrometeorología, se desarrolla desde este martes y hasta el viernes en Puerto Madryn, donde el estudio del delta entrerriano es parte de la agenda.
A partir de los trabajos realizados por INTA en las cuencas de llanura, como la del río Paraná, y zonas del Delta del Paraná, áreas de fuerte actividad agropecuaria y proclives a inundaciones y crecidas, se han podido anticipar inundaciones y evitar pérdidas en producción ganadera.
A partir de la anticipación de eventos climáticos, el INTA junto con otras entidades nacionales y extranjeras genera información que permite construir o validar modelos hidrológicos y diseñar mapas de susceptibilidad hídrica.
Para Eduardo Flamenco, especialista en recursos hídricos del INTA, estas herramientas “pueden anticipar crecidas e inundaciones con antelación de horas a meses”. Las alertas, a disposición de los productores a través de informes regionales y de la plataforma GeoINTA, indican el nivel de agua que puede alcanzar un río y las áreas propensas a inundarse.
Flamenco señaló que, en algunos casos, las alertas incluyen “comparaciones con crecidas históricas que ayudan a las autoridades a determinar en qué medida serán afectadas las zonas rurales y urbanas”.
Gracias a este trabajo, “la alerta temprana realizada en la cuenca del río Arrecifes en agosto 2015, hizo que autoridades locales avisaran a la población para su evacuación y el retiro de animales de las áreas bajas anegables”, ejemplificó Flamenco.
De igual modo, “el haber informado en septiembre de 2015 sobre las crecidas que ocurrirían entre octubre 2015 y marzo 2016 en la cuenca del río Paraná, ha permitido actuar con tiempo y rescatar muchísimas cabezas de ganado de las zonas de islas en su tramo medio e inferior”, añadió.
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