La necesidad de seguir aumentando la capacidad de acopio, a pesar de las fuertes inversiones realizadas en los últimos años en ese sector, fue una de las conclusiones de las Jornadas Técnicas de Poscosecha (Jornatec) 2006 realizada durante la semana pasada en Rosario. El presidente de la Asociación de Poscosecha de Granos (Aposgran), Daniel Peloni, también advirtió los desafíos que enfrentan los empresarios del sector para adaptarse a los cambios que plantea el desarrollo de los biocombustibles.
En Argentina, la relación entre la capacidad de almacenaje y la cosecha es del 50 ó 60%, situación que provoca la formación de cuellos de botellas, sobre todo cuando por la aplicación de las nuevas tecnologías, la cosecha de granos se realiza cada vez más rápido. "La cosecha se levanta en menos tiempos y no hay suficiente espacio para recibir esos granos, y muchas veces se pierde calidad", describió.
Si bien la capacidad de acopio creció en los últimos años, no lo hizo en la medida en que aumentó la capacidad de recolección. De alguna manera, el silobolsa ayuda a cubrir este bache. Este sistema "creció muchísimo porque el productor guarda los granos en su campo", señaló Peloni, quien advirtió que muchas veces se plantea una competencia con los acopiadores.
"Hay muchos valijeros que van a comprar al campo directamente evadiendo impuestos, hay un avance de los exportadores con la finalidad de originar mercadería para su propia molienda porque han invertido en ampliar sus plantas y necesitan mucha materia prima para tener la fabrica en marcha todo el año, y también hay corredores que en el afán de no perder espacio en el mercado, van a comprar al productor, la competencia es muy agresiva y hay que se ser muy creativo para lograr la fidelización de los clientes.
Respecto de los proyectos de inversión en biocombustibles, el presidente de Aposgran opinó que representarán un desafío para el almacenaje porque "van a aparecer nuevas variedades de semillas que se van a almacenar en forma separadas, no mezcladas, con contenidos de aceites más altos porque van a ser utilizadas para el biodiesel".
"Eso va tener una incidencia muy importante en la poscosecha, porque va a obligar a tener una separación y un cuidado muy especial en este tipo de semillas", agregó, y pronosticó que esta situación va a impulsar "nuevas inversiones o reacomodamientos a las plantas ya existentes porque la infraestructura actual no está bien diseñada para segregar".
"El mercado a futuro lo que está pidiendo es segregar, no sólo por los biocombustibles sino por los organismos genéticamente modificados, los orgánicos, los no orgánicos, viene segregación en cuanto trigo, maíz por el etanol o el corn flakes, lo que se va a demandar es segregación por uso", concluyó.
Fuente: La Capital