Una de las principales autoridades de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) reveló ayer que se acortan los plazos para lanzar un paro nacional agropecuario.
"Cada día se hace más difícil impedirlo", reconoció la vicepresidenta de la entidad, Analía Quiroga, quien renovó sus críticas a las medidas tomadas por el gobierno para frenar la suba en el precio de la carne.
"Estamos en desacuerdo con esas decisiones porque le hacen mal al país. Queremos seguir el diálogo para aportar nuestras ideas, más que nada porque los productores están ingresando en una circunstancia muy difícil", enfatizó.
"Cada vez que un gobierno actuó mal con el campo, el país quedó destrozado. Con la suspensión que pesa sobre las exportaciones de carne --añadió--, en poco tiempo más iremos perdiendo la confianza del mundo".
La dirigente del campo ratificó que el sector no apuesta al fracaso de Néstor Kirchner. "El campo siempre estuvo presente para que al país le vaya bien. No queremos que al presidente le vaya mal porque eso no le conviene a ningún argentino", apuntó.
"Sostenemos que Kirchner nos tiene que recibir. CARBAP es la entidad que más carne produce para el país y para el mundo", finalizó.
Quiroga recordó que mañana, CARBAP realizará una asamblea en Santa Rosa (La Pampa). Si bien aún no hay fechas establecidas, podrían pautarse otras reuniones en puntos del interior del país para conocer de primera mano la opinión de los productores.
El consejo directivo de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) --organización a la que pertenece CARBAP-- se reunirá durante la primera semana de junio para estudiar la situación y resolver las potenciales medidas de fuerza que consistirán en ni comprar ni vender.
Hasta ahora, la postura que tiene mayor apoyo es la convocatoria a un paro por quince días, pero ejecutando las tareas habituales "tranqueras adentro" de las explotaciones.
Los ganaderos afirman haber cumplido con su parte del acuerdo sellado el 6 de abril para bajar el precio de las reses en pie, pero que el gobierno no reabrió las exportaciones de carnes.
"El problema recién empieza. Si esto se resuelve el mes que viene nos llevará unos tres años lograr que la producción de carne alcance para abastecer el mercado interno", señaló Daniel Rearte, coordinador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Fuente: La Nueva Provincia