La XLVIII Reunión Regional de Productores Avícolas tuvo lugar el 26 de marzo en el Salón Medusa de Crespo. El dirigente comentó que este encuentro se realiza desde la época en que conducía la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) con raíces en distintos lugares del país, no solo concentrándose en Buenos Aires. A su vez, valoró la presencia del presidente de Capia, Javier Prida, junto a la Comisión Directiva, a lo que consideró que “es una prueba más de que esto continua”.
Este espacio es la antesala de lo que sucederá en una próxima jornada los días 7 y 8 de mayo en San Nicolás, una jornada de reflexión sobre la Avicultura Argentina donde se plateará cómo será el destino de la avicultura hacia 2030. “Si Dios nos permite, también formaremos parte de los actores para trabajar en el diagnóstico y en la elaboración de propuestas” dijo.
Según Motta, “estas jornadas tendrán como misión fundamental la posibilidad de pararse en el país de hoy y visionar el futuro, hacia el mercado interno e internacional. No se puede seguir haciendo inversiones con los ojos cerrados, hay que saber hacia dónde vamos, de qué manera vamos o con qué herramientas contamos y, en función de ello, creemos que habrá una propuesta electoral que será presentada a distintos actores del gobierno por venir. Justamente vamos a invitar al cierre de esta jornada a los distintos candidatos a presidente”.
En cuanto al ánimo del productor avícola entrerriano, Motta señaló que “hay un estado de ánimo que a veces está íntimamente ligado con los resultados del negocio, si estos son positivos indudablemente que la gente se siente contenta, con ganas de continuar invirtiendo”.
CONSUMO INTERNO DEL HUEVO
Con un mercado interno activo y demandante, en 2003 el consumo per cápita era de 139 huevos, mientras que hoy “estamos alrededor de los 250 a 260 huevos per cápita, incluidos los que consume la industria. Este es un número que posiblemente lo visionábamos por el año 2005, y con una tarea ardua, difícil, hoy se ha posicionado muy bien el producto. Hablamos de un producto saludable, de alto valor nutricional (que contiene la proteína de mejor calidad), que posiblemente sea la proteína más económica que dispone el ama de casa” indicó Motta.
A su vez, señaló que “Argentina no solo tiene que mirar el mercado interno, sino que además hay un mercado internacional que en la medida que encontremos un número que se relacione con la competitividad de nuestro producto, no tengo dudas que vamos a estar con fuerte presencia en los próximos años en el mercado internacional”.
Para Motta, “tenemos cualidades indudablemente naturales a lo que se le suma el ingenio y la voluntad argentina, aunque es cierto que en los últimos años hemos discontinuado en algunos de nuestros mercados por pérdida de competitividad, esperamos recuperarlos pronto y no solo recuperarlos sino que ganar nuevos mercados”.
MIRADA A LA ACTIVIDAD AVICOLA
Para el presidente de Capia, Dr. Javier Cesar Prida, a la hora de realizar un balance de la actividad avícola sostiene que “habría que hacerlo como si fuera una película, donde tomaría los últimos diez años que realmente fueron buenos, pero si tomamos la foto de los cuatro o cinco meses estos no fueron buenos, realmente fueron meses malos a regulares. Estamos en Argentina con una superproducción, con exportaciones muy buenas en el balance del 2014, con la excepción de los últimos meses que no han sido tan buenos como esperábamos, pero insisto si miramos la película, la película es buena y si miramos la foto, la foto es para preocuparse”.
Al observar el panorama internacional, Prida señaló que “el producto argentino es muy reconocido y muy apreciado, el huevo argentino es muy respetado”. En tanto, consideró que “hay variables económicas que no dependen ni de Capia ni de ninguna otra Cámara, solo depende de una coyuntura a nivel país o incluso regional, que realmente nos exceden. Hoy un contenedor de mercadería de Cuyo a Buenos Aires es más caro que de Buenos Aires a San Petersburgo (Rusia), entonces esas asimetrías hay que corregirlas. Hoy la presión tributaria es muy fuerte, la verdad que hace que quien tenga que exportar y quien tenga que esperar desde 180 días para cobrar lo que exportó hace que desaliente a las personas. Esto habría que corregirse así podríamos crecer sustancialmente en los niveles de exportación”.
De la redacción de Campo en Acción
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