La suba de precios, sumado al aumento de 2% en las cervezas en el mismo período, llevó a rubros como el whisky, a sufrir un retroceso del 28% en su consumo, y en licores, que experimentó una merma del 9%.
Si bien las exportaciones de productos vitivinícolas no para de crecer en el segmento divisas, informes oficiales confían que la producción de vinos exhibe desde hace una década una caída del 25%.
El 2006 concluyó con una suba del 1% en el consumo del mercado interno de vinos, a partir de registrar un volumen de compra que alcanza los 25,8 litros per cápita para el mercado doméstico.