Durante la semana pasada se reunieron las comisiones de Asuntos Ecológicos y de Legislación General las que comenzaron a receptar opiniones acerca del proyecto. La excepción alcanzaría a los emprendimientos que no superen las 20 hectáreas y estén situados en los departamentos del norte y oeste de Córdoba.
El proyecto viene impulsado por legisladores oficialistas y tiene como objetivo promover el cultivo de vides, olivos, espárragos, aromáticas alimenticias o medicinales, hortalizas y frutales, enmarcados en programas de promoción productiva impulsados por el Gobierno de Córdoba, para aumentar el desarrollo económico y social de esas regiones.
En la primera instancia de consulta, concurrió el vocal de Directorio de la Agencia Córdoba Ciencia S.E., Ing. Carlos Ramos, quien propuso excluir dentro de las hortalizas el cultivo de la papa, debido a que el alto consumo hídrico del cultivo podría complicar el abastecimiento de agua en zonas donde es escasa.
El funcionario remarcó que la necesidad de presentar una declaración jurada por parte de los emprendedores en donde se asuma el compromiso de realizar cultivos autorizados sobre las tierras desmontadas.
El ingeniero de la Agencia Córdoba Ciencia, indicó además que, la presentación previa de un proyecto productivo por parte de los pequeños productores, las fuertes sanciones estipuladas en caso de incumplimiento con el espíritu de la norma proyectada y la debida tipificación de los productos que pueden sembrar, serán suficientes obstáculos para cualquier intento individual de sembrar soja en dichas tierras.
Por su parte, la Legisladora María Eugenia Taquela (FN), manifestó que la iniciativa oficialista "tiene un condicionamiento muy fuerte y que es la necesidad de contar con el vital elemento como el agua".
La legisladora manifestó su inquietud por saber "si el gobierno de la provincia va a realizar las obras de infraestructura necesaria para la promoción de estos emprendimientos. Eso no está aún claro".