La protesta podría extenderse por 15 o 30 días; el lunes hará su análisis Carbap. Si la medida prospera, será el tercer paro -un cese de comercialización de granos y carnes- en menos de año contra la política del presidente Néstor Kirchner para el sector.
Por lo pronto, las confederaciones regionales que conforman CRA y que representan a más de 300 sociedades rurales de todo el país llevarán varias propuestas. Desde Santa Fe se impulsa una protesta de 30 días, y en Córdoba y San Luis hablan de 15 días. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) recién unificará su postura hoy por la mañana. La única duda que tienen los dirigentes ruralistas respecto de avanzar en la convocatoria a un nuevo paro radica en que una gran cantidad de productores todavía está en plena campaña de maíz y soja.
La duración de la medida no es un tema menor porque se estima que si el campo no entrega sus productos durante más de diez días podría haber desabastecimiento, principalmente de carne. En el último paro, que en diciembre pasado duró nueve días, prácticamente no se comercializó ganado en pie y, aunque voceros oficiales lo desmintieron, algunos frigoríficos habrían tenido que demorar la faena.
"El Gobierno no ha resuelto ninguno de los problemas del campo; hay una cartelización de la industria y la exportación que fija los precios, y seguimos sin interlocutores", afirmó Ricardo Osella, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), que incluye Córdoba y San Luis.
"Tengo la sensación de que va a haber un plan de lucha con asambleas, paros y distintas acciones para concientizar a la población, sobre todo la del interior del país, acerca de la problemática del sector", anticipó Néstor Roulet, vicepresidente de CRA. Para el dirigente, el agro tendría que involucrar en el reclamo a los legisladores nacionales: "Hasta ahora no salió ningún gobernador ni senador a decir que el aumento de las retenciones es una barbaridad", se quejó.
Mientras se toman estas decisiones, la Federación Agraria Argentina (FAA) ya avisó que la semana próxima saldrá a las rutas a plantear su reclamo. "Estamos terminando de definirlo, pero vamos a hacer una jornada de movilización con actos en varias provincias", indicó Omar Barchetta, secretario gremial de la entidad. Para el dirigente, el paro está decidido "en un 80 por ciento y podría ser en la primera quincena de febrero. Todavía no sabemos cuánto va a durar, pero es muy probable que sea de 15 días".
Más reuniones
El lunes, Carbap hará en Bahía Blanca una reunión -que estaba programada antes de la suba de los derechos de exportación- para tratar la problemática del trigo, cuyo precio está congelado desde hace meses por la intervención oficial en el mercado. "Ahora también analizaremos la suba de las retenciones a la soja", indicó Pedro Apaolaza, presidente de la entidad.
La Sociedad Rural y Coninagro abordarán la cuestión hoy, cuando se reúnan, por separado, sus respectivas conducciones.
"Si vamos al paro será de 30 días, para que el Gobierno entienda el valor del productor agropecuario. El productor quiere trabajar, es el Gobierno el que convoca al paro al cambiar las reglas del juego todo el tiempo", afirmó el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), Manuel Cabanellas. Ante una consulta, el ruralista estimó que "económicamente un paro de 30 días podría provocar desabastecimiento en toda la Argentina". "Pero es el Gobierno el que debe entender el significado del reclamo de los productores", añadió. El titular de Carsfe fue más explícito al sostener que con el reciente incremento a las exportaciones del complejo sojero el Gobierno evidencia que está dispuesto a instrumentar "más medidas anticampo".
Según Rogelio Pontón, del Departamento de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el aumento de cuatro puntos en las retenciones a la soja le permitirá al Fisco recaudar unos US$ 370 millones. "De esa cifra, un tercio se transferirá desde Santa Fe, que es el centro de la producción aceitera", explicó Pontón.
LA NACION