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Condena la OMC a Europa por los transgénicos

El fallo es una señal para el resto del mundo y reivindica a las compañías biotecnológicas como Mosanto Co., DuPont Co. y Dow Chemical Co., que criticaron a la Unión Europea por no tener " ninguna base científica para cerrar sus fronteras".
08/02/2006 00:00 hs

La Organización Mundial del Comercio determinó que la Unión Europea violó acuerdos globales de comercio al permitir que algunas de sus naciones miembro prohibieran los alimentos y cultivos genéticamente modificados. La decisión podría abrir más la puerta de Europa a los controvertidos productos biotecnológicos a los cuales se ha resistido por tanto tiempo.

El caso, presentado por Estados Unidos, Canadá y la Argentina en 2003, puede que no cause cambios inmediatos en el gigantesco mercado europeo. La Unión Europea ya ha transformado el proceso de aprobación del que Estados Unidos se quejó en un principio.

En su mayoría, los consumidores europeos se mantienen escépticos sobre la seguridad y el valor de los productos transgénicos y tienden a evitar comidas hechas con este tipo de ingredientes. La Unión Europea o los países que han mantenido las prohibiciones podrían apelar la decisión, o simplemente negarse a cumplirla y enfrentar las multas.

El fallo es una señal importante para el resto del mundo y podría ofrecer cierta reivindicación a las compañías biotecnológicas estadounidenses como Mosanto Co., DuPont Co. y Dow Chemical Co., las cuales se han quejado de que la Unión Europea no tiene ninguna base científica para cerrar sus fronteras a cualquier cultivo genéticamente modificado, como lo hace desde 1998. E incluso si los consumidores europeos rechazan los alimentos transgénicos, la decisión podría hacer que las compañías vendan con más facilidad cultivos modificados usados para alimentar animales.

Los cultivos genéticamente modificados, muchos de ellos dirigidos a crear variantes más fuertes y reducir la necesidad de pesticidas, han ido ganando lentamente respaldo en muchas partes del mundo desde que fueron lanzados a mediados de la década de los noventa. Un calculo estima que las granjas que cultivan productos transgénicos aumentaron 11% en todo el mundo el año pasado, a un total de 22 millones.

Cerca de 21 países cultivan productos genéticamente modificados, entre ellos la Argentina, país que se encuentra enfrascado en una batalla con Mosanto por la patente de una variedad de soya que la estadounidense alega que es suya. Pero en toda Europa, donde se ha puesto fin a una prohibición a los cultivos transgénicos, sólo unos cuantos países liderados por España cosechan alimentos de este tipo.

Si la UE apela, el proceso podría durar hasta fin de año. Además, la UE tiene la reputación de hacer caso omiso a las decisiones de la OMC cuando éstas van en contra de sus políticas de seguridad alimenticia, como su rechazo a permitir la venta de carne de res tratada con hormonas, que se produce en Estados Unidos. Un panel de la OMC concluyó en 1997 que la prohibición de la UE a hormonas no tenía suficiente base científica.

Pero Europa no se amedrenta, prefiriendo a cambio que EE.UU. y Canadá impongan todos los años aranceles de hasta unos US$ 166 millones a bienes de la UE.

"Es probable que la oposición a comidas genéticamente modificadas incremente si la OMC decide que las medidas de seguridad europeas deben ser sacrificadas para beneficiar a las corporaciones biotecnológicas", dijo Adrian Bebb, activista opuesto a los alimentos transgénicos de Amigos de la Tierra Europa. "Los consumidores del mundo no serán presionados para ingerir estos alimentos."

Fuente: The Wall Street Journal

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