Entre el martes y el jueves de la última semana nuevamente se observaron precipitaciones generalizadas sobre el territorio entrerriano. Particularmente los máximos se ubicaron en una franja que se extiende desde el norte del departamento Paraná hacia el sur de Concordia.
Registros de hasta 200 mm se acumularon en algunas localidades del noroeste de Paraná. Contrariamente la oferta de agua fue más modesta en el sur de Tala y el norte de La Paz.
Las lluvias acumuladas hasta el jueves 9 han alcanzado como piso las lluvias normales. En muchos casos los valores normales del mes ya se han superado holgadamente. Por el momento no se perfila como muy probable un escenario donde vuelvan a repetirse períodos húmedos como el que se inició el 25/2 y finalizó el 9/3.
No obstante esto, nuevas precipitaciones se darán sobre el territorio provincial en los próximos quince días.
Bajo las circunstancias actuales sería bueno que no se observen lluvias en las próximas dos semanas, sin embargo este escenario es poco probable. En el corto plazo se pronostican lluvias para el viernes, sin embargo los acumulados previstos tenderían a ser inferiores a los 20 mm.
Como se dijo en el informe de la semana pasada, cualquier perturbación atmosférica que promueva inestabilidad se traduce en la región en un alto nivel de condensación y se dinamizan con cierta facilidad celdas de tormenta.
Salir de esta situación implica primeramente quebrar la recirculación de aire húmedo sobre la provincia y estas condiciones no se observan en el corto plazo
Las últimas cuatro jornadas de buen tiempo han removido eficientemente la sobreabundancia de humedad en las capas bajas de la atmósfera.
Si bien actualmente se esta afianzando la circulación del norte y esto juega a favor de la recomposición de humedad atmosférica, por el momento no se perfilan sistemas precipitantes destacados sobre la provincia.
El mapa de estado de las reservas muestra prácticamente toda la provincia en condiciones óptimas de humedad en el suelo. Los excesos que se registraron como saldo de las precipitaciones de la primera parte de la semana se han escurrido o removido, en general, en lotes bien drenados.
Si bien en el mapa se simula la situación general, es lógico que en bajos y zonas con drenaje impedido aún se mantengan los excesos.
Debido a la continuidad en la ocurrencia de precipitaciones durante algunos días de la semana, las labores en el sector agrícola no han tenido un avance significativo. A medida que los caminos y lotes recuperan su transitabilidad se prosigue con la cosecha de maíz, girasol, sorgo y arroz.
Se han intensificado las aplicaciónes de productos químicos vía terrestre y aérea debido a que las condiciones climáticas imperantes en los últimos quince días han sido favorables para el desarrollo de enfermedades y plagas.
Condiciones sanitarias de los cultivos
Con el objetivo de hacer llegar información actualizada en el aspecto sanitario se ha solicitado a las Ingenieras Agrónomas Norma Formento y Adriana Saluso del INTA Paraná, un detalle de las últimas novedades, los cuales se transcriben a continuación:
Orugas desfoliadoras - Ing. Agr. M.Sc. Adriana Saluso
A pesar de las lluvias ocurridas en las últimas semanas, las poblaciones de "orugas defoliadoras" continúan siendo elevadas en los lotes de soja. La especie que se destaca es la "oruga de las leguminosas", aunque también se encuentra acompañada por especimenes de la "oruga medidora". (Imagen 3)
Se recuerda que la "anticarsia" puede consumir, además de foliolos, las chauchas (Figura 1) que se encuentran desarrollándose, por tal motivo, los monitoreos deben continuarse a fin de constatar presencia y daños de esta especie de lepidóptero.
MUERTE DE PLANTAS DE SOJA EN RODALES
Ing. Agr. Ángela Norma Formento
A partir de mediados del mes de febrero del presente año, los lotes comerciales de soja que se observaban en excelente estado en la mayoría de los departamentos provinciales, comenzaron a presentar síntomas preocupantes.
Estos síntomas se observaban en rodales (sectores o manchones) asociados a características diferenciales del suelo, ya sean bajos o áreas con acumulación de agua (Figura 1). Después de las intensas lluvias ocurridas en diciembre del año 2006 (406.2 mm, record desde el año 1934) que produjeron la saturación del perfil de los suelos, más los 121.5 mm del mes de enero de 2007, sometieron a las raíces de soja a una condición de estrés, favorable a la entrada y colonización por parte de microorganismos habitantes normales del suelo.
En febrero, se registraron 123.5 mm, con un déficit hídrico temporal a partir del día 15 y posteriormente a esta condición, se detectaron en forma repentina (en pocos días) grandes manchones de coloración anormal (más clara), marchitamiento, necrosis de hojas y muerte del brote apical
Los cortes longitudinales de las raíces y el tercio inferior de las ramificaciones principales evidenciaron que la médula y los vasos conductores del xilema y floema presentaban coloración anormal, necrosis y obstrucción que dificultarían la norma circulación de agua y nutrientes. (Imagenes 4, 5 y 6)
Los microorganismos aislados a partir de las necrosis internas del tallo y raíces pertenecen a los géneros Fusarium, DiaporthePhomopsis, Macrophomina phaseolina (Sclerotium bataticola) y Rhizoctonia. Un aspecto no conocido hasta el presente y que será considerado en forma especial, es dilucidar la presencia del hongo Cercospora kikuchii en tejidos internos, evento biológico no observado antes en plantas enfermas de soja. Este hongo es conocido por ser el agente causal del tizón foliar y el manchado púrpura de la semilla.