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Sin anestesia Actualidad

Cirugía mayor en el mercado nacional de carnes

A partir del martes próximo entrará en funcionamiento un sistema electrónico que obliga a los matarifes y consignatarios a declarar diariamente los animales faenados, número de factura y precios de compra. Funcionó con el mercado porcino, y bien.
16/06/2006 00:00 hs

Con la entrada en vigencia, el martes de la semana próxima, del Sistema Informativo de Precios Bovinos (SIPB), el gobierno intentará que la totalidad de la información sobre la faena que se realice en todo el país llegue diariamente a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) en forma digital (por e-mail, según resolución 529/2006).

Esto permitirá dotar de mayor transparencia al sistema, y eliminar las ventas marginales, además de proporcionar una referencia nacional del precio del kilo en pie para las distintas categorías de animales, al margen de la generada en el Mercado de Hacienda Liniers, que sólo representa el 15% de la faena total.

La resolución de la ONCAA establece que "los matarifes abastecedores de hacienda bovina y los consignatarios de hacienda directa deberán informar --con carácter de declaración jurada--, el precio abonado por la compra de los animales faenados, o el valor liquidado al productor, según corresponda".

Lo mismo corresponderá para quienes "sacrifiquen exclusivamente animales de su propia producción".

El sistema funcionará a través del correo electrónico, y los operadores deberán remitir la información antes de las 12:00 del día siguiente al de la faena.

Una vez por semana, los matarifes deberán enviar una declaración jurada en forma escrita donde se detallará el conjunto de la faena.

La resolución tendría por objetivo fijar valores de referencia para la lista de cortes populares difundida por el gobierno, y tender a la formación de un mercado electrónico similar al porcino, que según las autoridades dio un vuelco destacado.

Una fuente del ministerio de Economía que dialogó con "La Nueva Provincia" sobre el tema, indicó ayer que el software que proporcionará la ONCAA para el funcionamiento del sistema estará disponible en su página de Internet, adonde cada matarife deberá recurrir para informar las compras realizadas en función de su faena.

"Si compró diez tropas y faena cinco, deberá informar cinco. Las restantes las informará cuando las faene", se indicó ayer.

Entre los datos que deberán constar diariamente figuran: el número de factura, los kilos totales vivos comprados y los faenados, en cada categoría, y los precios pagados por la hacienda.

Con el precio pagado por kilo limpio (se deberá informar), más el rendimiento promedio de la tropa, se logra la fórmula para publicar el precio por kilo vivo pagado, según la categoría faenada.

"Se va a publicar un precio de referencia por zona o por provincia. Esto distingue al sistema del Mercado de Liniers, que es un mercado concentrador y que sólo reúne el 15% de la faena nacional", señaló la fuente.

La aparición de este nuevo mercado electrónico "evitará las ventas marginales, ya que nadie podrá dejar de facturar, pues la evidencia aparecerá al cruzar esta información con la que diariamente envían los frigoríficos".

Buenos resultados

El Sistema Informativo de Precios Bovinos tiene un antecedente en el mercado porcino, donde su implementación permitió generar un padrón de productores y comercializadores, que hasta ese momento no existía.

"Con este nuevo sistema, el que se queda sin ninguna vida es el matarife encubierto" adelantó la fuente.

En el mercado de carnes, el préstamo de matrícula es un hecho casi corriente. Funciona a través de una razón social "limpia" que se inscribe en Personas Jurídicas, y en el ONCAA, previo a comenzar a funcionar como matarife abastecedor.

Varios usuarios encubiertos (matarifes abastecedores) le cargan faena a esa matrícula que está en regla, para evitar "blanquear" su actividad y tributar lo que les correspondería. Cuando el sistema funcione, será muy difícil que varios matarifes que usen una misma matrícula puedan administrar la información en forma simultánea, y volcarla en forma unificada a través de un e-mail.

"La cuestión no les va a resultar fácil y los estaremos esperando. En porcinos, los efectos fueron directos, ya que rápidamente desaparecieron muchas matrículas presuntamente prestadas", manifestó la fuente.

Agregó que "quienes no cumplan en tiempo y forma con las declaraciones juradas, perderán automáticamente su matrícula (resolución 906 de la ONCAA), lo que les impedirá seguir operando".

En estos casos, la restitución de matrícula tampoco será posible, dado que una resolución de la ONCAA mantiene actualmente suspendida la emisión de matrícula de matarife abastecedor.

El próximo paso en la incorporación de tecnología consistirá en la habilitación de una página en Internet --como lo hace la AFIP-- a la que deberán recurrir los operadores para enviar la información a la ONCAA.

Una segunda instancia de implementación del plan tiene por objetivo tener un precio de referencia para la hacienda de invernada.

Forma de implementación

En las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba operan actualmente alrededor de 490 matarifes abastecedores. Los frigoríficos ya vienen informando diariamente los números de la faena.

1. Primera etapa: la información deberá provenir sólo de los usuarios de faena (matarifes abastecedores bovinos) de los establecimientos faenadores de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

2. Segunda etapa: previo al desarrollo de un software por parte de la ONCAA, se instrumentará un sistema de información que permitirá que los consignatarios y/o comisionistas de ganado y los consignatarios directos bovinos, informen los montos de las operaciones de venta de animales por consignación. Con esta información se publicará un precio de referencia de hacienda bovina, con destino de invernada.

Fuente: La Nueva Provincia

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