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Crisis Actualidad

Cae la competitividad de la agricultura brasileña

Tipo de cambio bajo, fletes sumamente elevados y costos de producción altos en el centro-norte de Brasil y el endeudamiento de las empresas y también el tipo de cambio bajo en la zona sur le restan competitividad respecto de nuestro país.
13/05/2006 00:00 hs

Así lo entienden los ingenieros Ricardo Negri y Sebastián Gavaldá, técnicos del departamento de Economía de Aacrea, que recientemente estuvieron una vez más en la zona de Mato Grosso, ubicada en el centro-norte del país y que representa la región de mayor potencial de expansión productiva.

Hoy, en ese país se siembran entre 21 y 22 millones de hectáreas de soja, de las cuales 6 millones corresponden al Mato Grosso, ubicado a 1500-2000 kilómetros de los puertos de salida de la oleaginosa. Puede llegar a sembrar hasta 40 millones de hectáreas, pero tiene que hacerlo hacia el Norte y, esto, por los problemas señalados sólo podrá lograrlo afrontando costos muy elevados y para nada competitivos en la actual coyuntura.

Según los especialistas de Aacrea, el flete es uno de los grandes problemas de Brasil. La zona centro tiene casi unos 80-90 dólares por tonelada de costo sólo en ese aspecto. "En este sentido, el impacto para ellos es mucho más grave que para nosotros las retenciones. La Argentina tiene fletes con precios favorecidos por el valor de los combustibles, pero, además, nuestra mayor producción está más cerca de los puertos", sostuvieron los técnicos.

Por otra parte, en la zona de incremento de producción brasileña, los suelos son prácticamente sustratos que requieren un altísimo nivel de fertilización (tienen escasa materia orgánica, no llegan a 3 ppm de fósforo y son muy arenosos),

Otro tema de competitividad importante es la roya y la necesidad de controlarla. Requieren entre 3 y 4 aplicaciones de fungicida, con lo cual se encarece en 120 dólares más el cultivo. "Si se suma la necesidad de fertilizantes, la roya y el hecho de que no está del todo implementada la soja rr, en realidad ellos tienen entre 350 y 400 dólares por hectárea de costo directo, contra 120-130 de acá. Hay una diferencia infernal en este aspecto."

En el sur, la producción es más parecida a la de la Argentina. Allí la competitividad es mejor porque, además, está más cerca de los puertos, pero se encuentra perjudicada por un gran endeudamiento empresarial y el tipo de cambio bajo. El mayor problema es desde el Mato Grosso hacia el norte, única región en la que puede expandirse la soja pero que es prácticamente marginal.

Por otra parte, en toda esta zona creció más la producción que la infraestructura, y esto es lo que se le está reclamando hoy al gobierno central (ferrovías, hidrovías, etcétera). Hoy conseguir campos en la Argentina es complicado y en el sur de Brasil pasa lo mismo. Por lo tanto, pese a todo, el único lugar en el mundo que puede crecer productivamente es el centro-norte brasileño, coincidieron Gavaldá y Negri.

Por esta razón, aunque la infraestructura no va a tener soluciones en el corto plazo y el país está coyunturalmente complicado en toda su producción agrícola, pensando en 10 a 15 años hacia adelante, el único país que puede responder a la mayor demanda de alimentos es Brasil. ¿De qué manera? Abaratando los costos de los fletes, con mejoramiento tecnológico, siembra directa en la totalidad de los campos y utilización en toda la superficie de soja rr.

Después tienen que mejorar muchísimo en el gerenciamiento de la empresa, ya que el nivel en ese sentido es muy bajo. Ese fue uno de los objetivos del viaje de los técnicos de Aacrea: ver cómo se puede reposicionar la empresa, cómo reorganizarla. "Porque en definitiva es lo que tienen que hacer", subrayaron los técnicos.

Fuente: La Nación

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