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Intercambio complicado Actualidad

Brasil vuelve a trabar el ingreso de harina argentina

Desde principios de agosto, unos 30 millones de kilos de harina argentina están demorados en diferentes aduanas de Brasil, sin poder dar marcha atrás y con el peligro latente de echarse a perder en poco tiempo.
18/09/2006 00:00 hs

Desde principios de agosto, unos 30 millones de kilos de harina argentina están demorados en diferentes aduanas de Brasil, sin poder dar marcha atrás y con el peligro latente de echarse a perder en poco tiempo. La situación jaquea a la industria molinera local, que ya tiene $ 25 millones en juego. Y marca una peligrosa escalada entre los socios del Mercosur.

Las autoridades argentinas analizan una represalia contra las ventas brasileñas de carne de cerdo.

La ministra Felisa Miceli mandó pedir desde Singapur todos los datos sobre el conflicto, que se inició el 3 de agosto, cuando la Aduana brasileña dictó una resolución por la que se obliga a analizar cada partida de origen argentino, para determinar si es efectivamente harina o "premezcla". En realidad, hace años que los molinos locales le agregan a su producto sal u otro ingrediente y lo exportan como "premezcla". Así pagan 5% de retenciones, en vez del 20% de la harina.

Según distintas fuentes, Abitrigo, la poderosa asociación de molinos brasileños, se agarró de esta situación "para embarrar la cancha". Y aunque las reglas del Mercosur dicen que debe reconocerse el certificado de origen, logró que la Aduana de su país exigiera un nuevo análisis que demora por lo menos 15 días. La normativa viola un fallo a favor de la Argentina de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y la recomendación del propio Ministerio de Agricultura de Brasil, que pidió levantar las trabas.

"Estamos rehenes de la situación", dijo el presidente de la federación molinera local, Alberto España, sorprendido porque los problemas persisten a pesar de la dura reacción del Gobierno argentino. El empresario consideró que la "maniobra" persigue el objetivo de dejar fuera de carrera la harina argentina en el mercado brasileño, para permitir solo las importaciones de trigo. Hasta ahora, el producto elaborado se exportaba por US$ 50 millones anuales y representaba menos de 3% del consumo en ese país.

Lo cierto es que decenas de camiones y contenedores permanecen parados en pasos fronterizos y puertos brasileños. "Algunos llevan allí más de un mes. Si no se liberan rápido, muchas empresas corren peligro de irse a la quiebra", advirtió España.

En la Secretaría de Agricultura, en tanto, se preparan para contestar con la misma moneda: tienen lista una norma para trabar el ingreso de carne porcina de Brasil por razones sanitarias.

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