Como condición impuesta por el Ministerio de Justicia estadounidense para autorizar la operación, Monsanto estará sujeta a una obligación de gestión independiente del negocio hasta que la empresa alemana complete la venta de activos acordados a BASF.
Con respecto a la Argentina, hasta tanto Bayer no obtenga la aprobación final de los organismos competentes en nuestro país, las dos empresas continuarán operando independientemente y desarrollarán sus actividades, igual que antes de la adquisición. Es decir, su operatoria y relacionamiento diario en Bayer y Monsanto, se mantendrá tal como venía hasta la fecha.
Lo cierto es que, con la adquisición de Monsanto, dos negocios diferentes pero altamente complementarios se fusionan para dar vida a la próxima generación de la agricultura sustentable, que implica a futuro, nuevas soluciones para proteger los cultivos, así como investigación y desarrollo de semillas mejoradas para abastecer a la sociedad con más alimentos, fibras y materias primas renovables.
FUENTE: AGRITOTAL
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