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Avalan quejas pero dicen que no habrá daños catastróficos

El informe del Banco Mundial concluye en que la preocupación de que las plantas causen daños ambientales catastróficos "carecen de sustento, son irracionables e ignoran la experiencia de muchas otras modernas plantas de kraft" de celulosa.
11/04/2006 00:00 hs

Un nuevo análisis sobre el impacto ambiental de las plantas de fabricación de pasta celulosa que se construyen en Fray Bentos estableció que faltó información detallada sobre el procedimiento que utilizarán las empresas, pero también consideró como irrazonables los comentarios sobre que las fábricas puedan causar daños catastróficos.

Este informe fue realizado por el científico canadiense Wayne Dwernychuk, un experto independiente, a pedido de la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial, la entidad monetaria que financiará parte de la construcción de las plantas.

El Banco Mundial realizó un estudio preliminar de impacto ambiental en diciembre pasado que ahora será ampliado con las conclusiones de este nuevo análisis.

En el documento, al que accedió LANACION.com, se destaca que "las afirmaciones de que el primer estudio de impacto acumulativo de la CFI, Botnia y ENCE no han suministrado suficiente información sobre la propuesta de diseño, procedimientos de operación y monitoreo ambiental de las plantas, son en general válidas".

El informe concluye en que "los comentarios que expresan la preocupación de que las plantas causen daños ambientales catastróficos carecen de sustento, son irracionables e ignoran la experiencia de muchas otras modernas plantas de kraft de celulosa blanqueada; sin embargo, algunos comentarios que sugieren mejoras en ciertos aspectos del diseño, definiciones de procedimientos operativos y monitoreo de las descargas ambientales de las plantas son válidos, y ameritan implementación".

El blanqueo. Además, la nueva evaluación aclara que "carecen de fundamento" las afirmaciones de que solamente es aceptable un proceso de blanqueo totalmente libre de cloro (TFC), como había propuesto en algún momento durante la controversia el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, al analizar una propuesta de la agrupación ecologista Greenpeace.

En otra parte del informe se sostiene que las mayores fallas son la falta de información, no así la existencia de factores de deficiencia ambiental. De todas maneras, agrega: "En algunos aspectos, el diseño de las plantas y los procedimientos de operación y monitoreo propuestos pueden ser mejorados".

Especificaciones. Eso es lo que reclamaba la Argentina y eso es justamente también en donde el informe pedido por el Banco Mundial hace hincapié. En un apartado sobre las referencias al cumplimiento de normas europeas dice: "Las afirmaciones generales deben ser sustanciadas. A menos que tengan sustento, son pasibles de enfurecer a algunos miembros del público".

La vecina Gualeguaychú. El estudio recomienda, a su vez, modificar el parámetro de medición del impacto, que está establecido en un radio de tres kilómetros alrededor de las plantas. Sostiene que ese área debe extenderse, por lo menos, hasta Gualeguyachú, la cuna de las protestas y cortes de ruta.

Opiniones dispares. Cada una de las partes que intervienen en el conflicto optó por darle al nuevo documento su visión de los hechos.

Desde la Argentina, el director de Asuntos Ambientales de la Cancillería, Raúl Estrada Oyuela, dijo a LANACION.com minutos después de leer el informe que era "sensacional".

"El Banco Mundial sostiene que para saber cuánto contaminan las plantas hay que saber cómo es el proceso y lo que se establece en el informe es que desde Uruguay y desde las empresas no se dice cómo será ese proceso", explicó Estrada Oyuela.

Además, el funcionario agregó que esta evaluación asimila todas las observaciones que había hecho la Argentina sobre la falta de información y los datos y pide que se hagan mayores estudios.

Desde Uruguay, en cambio, y sobre la base de los trascendidos que surgieron ayer, el canciller Reinaldo Gargano dijo que había objeciones de carácter menor y que las plantas no eran contaminantes.

La sede en Washington de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial dio a conocer recién pasadas las 20 su balance.

En un comunicado, sostuvo que el panel de expertos "identificó la clara necesidad de dar a conocer información y análisis adicionales para determinar con precisión los impactos ambientales de las plantas. Los expertos también recomendaron varias mejoras técnicas que optimizarían la operación ambiental. IFC está en conversaciones con las compañías sobre como atender las recomendaciones de los expertos".

Además, ratificó el el organismo "sólo financia proyectos que cumplen sus estrictos estándares ambientales y sociales reconocidos internacionalmente".

Aclaró, entonces, que "IFC apoya la necesidad de información y análisis adicionales que los expertos recomiendan y lo considera como un paso esencial para asegurarse que cumple con sus propias políticas ambientales".

El análisis preliminar del organismo internacional, difundido en diciembre pasado, se realizó por pedido argentino y dio como resultado que la construcción de las papeleras cumplía con los "requisitos técnicos" y que el emprendimiento no tendría efectos ecológicos, sociales o económicos negativos de relevancia.

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