Como parte de los objetivos trazados en el Plan Estratégico Agroalimentario 2030, Argentina avanza con el fin de llevar y mejorar el acceso al recurso hídrico para aquellos agricultores que mas lo necesitan. La meta es llegar a las 6 millones de hectáreas. En esa línea es que acaba de iniciar la obra más importante de América del Sur a base de riego presurizado gravitacional, que beneficiara a más de 350 productores en una primera etapa.
Es más que claro, lo que se quiere es impulsar el desarrollo de las economías regionales como factor fundamental a la hora de generar empleo y mayor fuente de divisas. Pero principalmente en poner hincapié en la recuperación de hectáreas productivas a través de una utilización eficiente del agua.
Un dato no menor es que la Argentina, a pesar de estar asociada a “la pampa húmeda”, tiene el 70% de la superficie árida o semiárida. Provincias como Chubut, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Tierra del Fuego desarrollan su producción agropecuaria en condiciones de total o parcial aridez. En ese sentido, el Censo Nacional Agropecuario 2008 destacó que la agricultura irrigada por cultivo tiene en primer lugar a los frutales y la vid en un 32%; cereales, 26%; forrajeras, 17%; horticultura, 13%, y cultivos industriales, el 12 por ciento.
En la actualidad hay 2 millones de hectáreas cubiertas bajo riego, pero el objetivo es llegar a 6 millones en los siete años, es decir, 200 por ciento. Sin embargo hay recursos hídricos para irrigar 16 millones de hectáreas. El riego actual de los campos argentinos representa el 7% de la superficie agrícola sembrada y explica el 22% del producto total agropecuario.
Ayer fue el turno de Salta, una provincia al norte de la Argentina donde 350 productores tabacaleros tendrán la posibilidad de irrigar mejor sus fincas. Y si bien actualmente, el agua es suministrada a través de un canal abierto y por gravedad, el mismo es poco equitativo dado que se accede por turno con lo cual el productor que tiene una parcela más arriba recibe mayor cantidad que uno que esta en la parte inferior del valle, con la consecuencia de tener que recurrir al bombeo eléctrico y su consiguiente gasto económico.
Ahora será diferente. Con una inversión de 56 millones de dólares aportado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) firmado en un acuerdo marco con la Unidad para el Cambio Rural (UCAR), es que se iniciará la reconversión productiva no sólo de las plantaciones de tabaco apostada sobre el río Toro, sino especialmente se busca que otras producciones de la zona como: soja, maíz, o pimiento, entre otros, puedan crecer como alternativas, en la búsqueda de transformar la base productiva de la región y en especial de los ingresos del productor. Además de mitigar el problema ambiental que genera la alta proporción de tabaco sobre los suelos y sanidad de los cultivos.
En una primera etapa se presurizará el sistema para 6.000 sobre un total de 11.500 hectáreas.
En pocas palabras el sistema a aplicar será por riego presurizado que viajará por cañerías para luego llegar a las fincas vía aspersión o goteo. Lo que la hace más eficiente dado que usa menos agua para un mismo resultado. Con lo cual en vez de ser por turno ahora será a la demanda.
El plazo de la obra es de 24 meses y el proyecto implica además la asistencia técnica, capacitación y transferencia de tecnología, para apoyo productivo e incorporación de las mejoras al sistema.
El crecimiento del área de riego logrará asegurar producciones de alto valor en cada una de las regiones y a la vez integración en las distintas cadenas, ya que en la medida que se tenga una mejor calidad se puede hablar luego de aumento en el procesamiento y una mayor industrialización.
Pero para que la mejora llegue realmente a los campos se deberá incluir también la generación de cultura en el sector productivo mediante la inversión en tecnología para el correcto manejo del agua.
Para entender el impacto, hay que destacar que el riego es un vector fundamental de las economías regionales. Su resultado se verá en la generación de empleo, el agregado de valor y en la distribución de la población en el territorio. En pocas palabras, el riego significa gente trabajando.
Los números son contundentes, los últimos datos hablan que se viene logrando un incremento en superficie de 819.000 hectáreas bajo riego, lo que significa mano directa e indirecta de 950.000 empleos.
950.000 empleos es lo que viene generando el programa de riego a nivel nacional, dado a partir del crecimiento de la superficie con acceso al agua de 820.00 hectáreas
700.000 hectáreas es lo que se viene recuperando del suelo apto para el riego sobre un total de 6 millones que tiene como meta la Argentina de cara al 2030
ZONAS FRUTÍCOLAS
De llegas la inversión china, el Ministerio de Agricultura tiene en carpeta producciones frutícolas asentadas en las provincias de: Neuquén, Río Negro, San Juan y La Rioja.
La idea de las autoridades nacionales es lanzar el proyecto en el segundo semestre del año. Para eso se generará la tercera reunión en mayo próximo.
Los empresarios chinos se asociarían con compañías constructoras o operadores locales.
U$S500 MILLONES
China busca invertir en grandes proyectos
En mayo una delegación oficial visitará China con el objetivo de ir cerrando la posibilidad que el país asiático invierta cerca de u$s500 millones en proyectos de riego tal cual lo hicieron saber meses atrás.
Los préstamos llegarán a través del Banco de Desarrollo Agrícolas de China (ADBC, por sus siglas en inglés), cuyo criterio es apoyar todo tipo de inversiones que tiendan a garantizar y sostener el abastecimiento del consumo chino. Y si se trata de importaciones desde Argentina a quien consideran un socio estratégico mayor aún.
A partir de ahí es factible que se financie vía la Corporación Nacional de Cereales, Aceites y Alimentos de China (Cofco, por sus siglas en inglés) que hace poco adquirió Nidera, semillera de capitales holandeses y argentinos.
Fuente: Diario BAE
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