la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en el marco del Congreso Nacional de Producción Porcina 2026, refleja un escenario de contrastes para el sector.
La cadena porcina muestra un sostenido crecimiento productivo y una mayor presencia en la mesa de los argentinos, a la vez que enfrenta el desafío de una balanza comercial deficitaria y una leve pérdida de poder adquisitivo frente al maíz.
Lo concreto es que durante abril la producción mensual de carne porcina alcanzó un incremento del 7,9% interanual. En la misma línea, la faena nacional acompañó esta tendencia alcista con un crecimiento del 6,4% respecto al mismo mes del año anterior. Cabe destacar que, para este período, el peso promedio de faena del capón general se ubicó en los 118 kilos de peso vivo.
Este mayor nivel de actividad productiva en las granjas tiene su correlato directo en los hábitos alimenticios de la población. El relevamiento de la entidad destaca que el consumo per cápita, medido en promedio móvil, se sitúa actualmente en 19,54 kilos por habitante al año. Esta cifra representa un significativo aumento del 8,6% en comparación con los registros del año previo, consolidando a la carne de cerdo como una alternativa cada vez más elegida en el mercado interno.
Sin embargo, los datos aportados desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina en el Congreso Nacional de Producción Porcina 2026 indican que las luces de alerta para la cadena de valor provienen del frente externo. La balanza comercial porcina arroja sostenidos números negativos como consecuencia de un volumen de importaciones que supera ampliamente a las ventas al exterior. Como referencia de esta tendencia, durante el último mes analizado de la serie histórica (marzo de 2026) el saldo comercial fue deficitario en 15,5 millones de dólares, producto del ingreso de 5.774 toneladas importadas frente a las escasas 1.634 toneladas exportadas.
Finalmente, en materia de precios y costos, el informe analiza el valor del capón y su relación de intercambio frente a los insumos básicos. Con un precio del capón general fijado en 2.250 pesos por kilo vivo, la relación capón/maíz indica que en abril se necesitaron 9,1 kilos de cerdo para poder adquirir un kilo de cereal. Al analizar la evolución de esta relación de manera interanual, se registra una caída del 3,4%, lo que se traduce en que el productor porcino requiere hoy destinar una mayor cantidad de capón para comprar el mismo volumen de maíz, dada la fuerte estabilidad en el precio de la carne en el último período.