Javier Melchiori, presidente de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, dividió en dos al sector agropecuario, “por un lado, la problemática que enfrenta al sector en Entre Ríos, ya que más allá de las cuestiones particulares que tienen que ver con la producción, tenemos un enorme problema que es la alta carga impositiva que atraviesa el sector. Durante 2013, en un lapso de siete meses empezamos a tributar dos nuevos impuestos, puntualmente en el mes de marzo salió el impuesto a la herencia y en noviembre o diciembre se generó el de los ingresos brutos. Mientras que en 2012 fue el año donde se aumentó el impuesto inmobiliario hasta un 600%. Tenemos una batería de aumentos y nuevos impuestos al sector a precios estables del 2008-2009”. Y agregó que durante este tiempo, “transcurrió sin variables en los precios de venta de los productores, aumentaron todos los costos de producción, a lo que se le suma la desproporcionada carga impositiva, haciendo que el productor entrerriano solo tenga chances de subsistir si le va bien. Pero si le va regular o mal entra en el proceso de financiamiento, empieza a circular por los bancos, con tasas que son imposibles de sostener por cualquier actividad productiva”.
En este sentido, el dirigente rural resaltó que no hay renta productiva que genere poder pagar un interés bancario, por lo cual “ se da este proceso de deterioro y descapitalización”.
Consultado sobre el balance de las disertaciones y participación de funcionarios políticos, expresó que “todas las disertaciones estuvieron a la altura de lo que esperábamos, los paneles fueron muy ricos y cumplieron ampliamente su sentido. Fue en un ámbito distendido la disertación de los políticos, lo de Lilita Carrió fue hasta como un show. Hay una uniformidad de criterios en temas como la corrupción, si ellos llegan a ser gobierno trabajarán fuertemente para combatir esto y después otro tema que creo que planteó Sanz, es que hay que dejar de molestar al campo, con solo eso, para nosotros ya estarían solucionado gran parte de los problemas”.
Jorge Chemes, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), destacó que “estos encuentros son una usina de nuevas ideas, una puesta en común de distintas realidades, pero fundamentalmente una acción que fortalece a todas las sociedades rurales. De estos Congresos deben surgir los lineamientos para el diseño de las políticas agropecuarias, porque es tiempo de que el Estado piense en el productor, en el despegue del campo y el crecimiento del país, con trabajo genuino y desarrollo para todos”.
El rol de las entidades agropecuarias a nivel regional, la relación de los gobiernos con el sector agropecuario y las estrategias de financiamiento fue el panel que cautivó las primeras horas del Congreso CRA 2014, moderado por el Vicepresidente 3º de la entidad confederada Martín Rapetti.
El digno ejemplo que dejo este panel, según su coordinador, fue “la visión de cómo funciona un pequeño país ubicado del otro lado de la cordillera, con un digno ejemplo de cómo puede funcionar con economías abiertas y restricciones geográficas, al estar prácticamente aisladas y sin vecinos, ya que la cordillera no solo hace una división sino que también nuestro gobierno lo ha hecho”. Además destacó la visión del país que se perfila como la gran potencia, Brasil.
El dirigente comentó que la visión del panel quedó clara, “como son los recursos, el funcionamiento, la relación entre instituciones. Pero debo resaltar el ejemplo dado por el Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) Patricio Crespo: el cambio de rol y el auto planteo desde adentro, aunque nosotros lo hemos hecho, estamos en una etapa bastante atrasada. Ellos han solucionado bastante en materia de recursos”, existe un plan nacional planificado de desarrollo en el cual todos los sectores tienen el mismo rol y tratamiento.
Según Rapetti, en Chile hace muchos años existen políticas de estado orientadas a promover la producción, la transformación en su lugar de producción y la exportación de todos los productos a todos los mercados del mundo. Después de 40 años han asumido que es la mejor propuesta para arraigar a los trabajadores en donde viven, aumentar la cantidad de trabajo, mejorar los ingresos de los mismos y atender mejor el consumo interno de todos los chilenos.
De la redacción de Campo en Accón
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