El sector lácteo, principalmente el vinculado a la producción, atraviesa un momento complicado debido a que la ecuación económica no cierra, según advierten los hombres de campo que tienen tambos. "Si no hay señales claras, es impredecible el futuro de la actividad", advirtió el presidente de la Cámara de Productores Lecheros de Córdoba (Caprolec), Juan Trossero, ante la consulta realizada LA MAÑANA.
La afirmación se sustenta con números y hechos que prenden luces de alerta. "La producción de leche está cayendo desde 2006 y esa tendencia se mantiene e incluso, se profundiza. El año pasado la baja fue del orden del nueve por ciento; mientras que el consumo interno aumentó un cinco por ciento", afirmó el titular de la entidad. Y fue más allá al estimar que: "Si caemos este año en la misma proporción y la demanda continúa incrementándose, es posible que la leche no alcance en 2009».
En Córdoba hay unos 3.200 tambos, pero el número se reduce en forma sistemática con el correr de los meses. De hecho, en 10 años se cerró el 40 por ciento de los establecimientos.
De una producción de entre 24 millones y 25 millones de litros, la provincia explica el 35 por ciento; es decir, más de ocho millones, y muchos productores, ante la falta de políticas e incentivos, evalúan retirarse de la actividad.
De acuerdo a un relevamiento reciente de Caprolec, nueve de cada 10 tambos trabajan a pérdida ante la constante variación de los insumos (principalmente el maíz que tuvo un alza del 40 por ciento) y precios estables de la materia prima, que se ubican entre 80 y 85 centavos el litro. En los principales departamentos lecheros, el costo de producción supera los 90 centavos por litro, pero las fábricas pagan entre siete y 12 centavos menos; lo cual implica trabajar a pérdida, de acuerdo a la Cámara provincial.
Liniers, blanco y negro
El Mercado de Liniers lució distinto ayer. Es que de los 1.009 vacunos -una cifra elevada para los días jueves-, la mayoría era vacas lecheras de la raza Holando Argentino. Tal como había adelantado LA MAÑANA en su edición del miércoles, los productores de leche decidieron enviar los animales al mercado concentrador porteño para manifestar su preocupación y malestar por la falta de políticas para el sector.
Del total de los vacunos remitidos a subasta, 941 fueron vientres (vacas de buena calidad y conserva) que se vendieron a valores similares a los del día anterior, ubicados en 1,84 y 1,107 peso por kilo respectivamente. Sólo sacar de la cadena esa cantidad de cabezas significa una pérdida diaria de 19 mil litros.
La cantidad de vacas lecheras ingresadas en el Mercado de Liniers en cuatro días de esta semana rondaron las 7.000 cabezas, lo cual muestra la tendencia de los productores de enviarlas a faena, en lugar de retenerlas en los campos dados los altos costos de alimentación que demanda. En ese sentido, hay que tener presente que Liniers es sólo una opción, y no es la más utilizada por los productores que deciden cerrar los establecimiento. Los animales que ingresaron en el Mercado de Liniers fueron enviados por productores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y Santa Fe.
Desde la actividad tambera se sigue sosteniendo que el sector no es rentable en este momento, debido al fuerte incremento que exhiben los costos productivos actuales, los precios regulados de materia prima, así como también por las adversidades climáticas que soportó el tambo nacional en el último año.
Fuente: La Mañana de Córdoba