Habló sentada durante una hora y media. No probó ni un bocado de la ensalada ni de la carne con verduras grilladas que le servían los mozos. "La discusión del presupuesto para este año está cerrada", dijo Cristina Kirchner a los 17 gobernadores oficialistas con los que almorzó ayer en la quinta de Olivos. Y les prometió eliminar el impuesto al cheque en 2011, por considerarlo "distorsivo". A cambio de esto, les dijo que serían compensados por la pérdida que esa medida significaría en las arcas provinciales.
Ese fue el anuncio que se guardó para cuando terminó el almuerzo, apenas pasadas las 16, igual que el pedido de la Presidenta a sus visitantes de que defendieran el modelo económico.
En reserva, algunos gobernadores confiaron después que se trata de una jugada para vaciar de contenido el tratamiento que la oposición y algunos oficialistas encararán la semana próxima en el Senado, donde quieren darle media sanción a un proyecto de ley para ampliar el porcentaje coparticipable del impuesto al cheque.
"La oposición lo que quiere es que ustedes confronten conmigo. En realidad, lo que habría que hacer es eliminar el impuesto", planteó Cristina Kirchner a mitad de su largo monólogo, que después cortó para darle la palabra a una decena de gobernadores.
Mientras se cerraba el portón verde de la quinta presidencial, sobre la calle Villate, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, explicaba la propuesta presidencial "en análisis" para eliminar el tributo. Sólo unas horas más tarde ratificó que la discusión, que deberá hacerse por medio de un proyecto de ley, se hará el año próximo en el Congreso.
El Gobierno, según los cálculos que anoche sacaban en los principales despachos de la Casa Rosada, resignaría así unos 23.000 millones de pesos que ingresan por el impuesto al cheque, muy por encima de los 10.000 millones que se niega a resignar en beneficio de las provincias. En Balcarce 50 sostienen que los recuperarán a través del incremento de otros gravámenes, como el IVA o el impuesto a las ganancias, y agregan que su eliminación dependerá de cómo se expanda la economía.
"Es una buena estrategia", dijo, mientras se le escapaba una sonrisa, uno de los gobernadores cuando dejaba raudamente la quinta en su camioneta, a modo de explicación por el sorpresivo giro oficial.
"Sucede que la Presidenta dejará correr la idea de eliminar el impuesto para justificar su veto en caso de que el Congreso modifique la ley. Ayer volvió a ratificar, durante su discurso que no fue transmitido a la prensa, que vetará cualquier cambio que haga el parlamento. "Ahora hay argumentos y justificaciones para vetar", sostuvo a un mandatario que participó del almuerzo.
Además de la promesa de eliminar el impuesto al cheque, ayer se acordó la creación de una comisión de gobernadores, que guiados por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, debatirá la creación de un Fondo de Equidad Social. Esto implicará modificar la coparticipación según las necesidades sociales de cada provincia, pero la redistribución del porcentaje que le tocará a cada una se tomará sobre la base del excedente de lo recaudado, y no sobre el actual esquema por coparticipación.
"Vamos a debatir un nuevo índice, que será flexible y según las necesidades de cada uno", sostuvo Randazzo a LA NACION. El ministro del Interior fue el organizador del encuentro de ayer que seguirá el martes próximo con los mandatarios no oficialistas, como la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, y el santafecino, Hermes Binner, y el correntino Ricardo Colombi. Aún está por definirse si serán invitados el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri; el chubutense Mario Das Neves, y el puntano Alberto Rodríguez Saá.
En paralelo, el ex presidente Néstor Kirchner, actual diputado y titular del PJ, convocó para el miércoles próximo, justo el día en el que el Senado debatirá los cambios al impuesto al cheque, al consejo del partido a una reunión en la sede de la calle Matheu para conformar una comisión que evaluará los cambios en la coparticipación. El encargado de hacer el anuncio fue el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. "Somos un partido muy activo y en movimiento", bromeó cuando se retiraba.
Intruso
Kirchner estuvo ayer como una suerte de intruso en el almuerzo de Olivos, a tal punto que el mandatario de La Rioja, Luis Beder Herrera, dejó a todos atónitos con una intervención. La escena sucedió apenas había terminado de hablar la Presidenta. "Ahora abro el diálogo a ustedes. Los ministros no van a hablar", explicaba la jefa del Estado al micrófono, cuando Beder Herrera lanzó irónicamente: "Y los diputados tampoco". Las miradas fueron directas a Kirchner, que comió, se retiró y después volvió al quincho presidencial, según contaron los asistentes al encuentro.
El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo tras el encuentro realizado en Olivos que "el impuesto al cheque es distorsivo, y [su eliminación]colaboraría fuertemente con la bancarización y, por ende, con que haya menos economía informal en la Argentina, así que es un cambio que podría eventualmente traer mejoras". Boudou aclaró que la eliminación del impuesto al cheque se debe dar en un contexto de crecimiento de la economía.
Al promediar el encuentro en Olivos, la Presidenta, además, aceptó los planteos de algunos mandatarios provinciales que pidieron participar del armado del presupuesto para el año próximo. "Tenemos seis meses para consensuarlo", prometió Cristina, previo a que el Poder Ejecutivo envíe al Congreso el proyecto para 2011 en septiembre próximo.
No hubo posibilidades de que los gobernadores discutieran con la jefa del Estado sus propuestas de financiamiento alternativo para sus provincias en el caso de que se recorten fondos de la Nación. Todos los gobernadores se fueron de Olivos con una clara advertencia: para este año, no habrá ningún cambio de planes.
La pelea por los recursos / Convocatoria a gobernadores opositores
Binner, Ríos y Colombi irán el martes a Olivos
No se sabe si invitarán a Macri, Das Neves y Rodríguez Saá
Los gobernadores que no comulgan con el Gobierno y que ayer no fueron invitados al almuerzo en la quinta de Olivos renovaron sus reclamos de una mayor coparticipación para sus provincias y reclamaron el pago de deudas pendientes.
Pero exhibieron actitudes dispares a la hora de decidir si concurrirán en un próximo encuentro a la residencia presidencial. El gobernador santafecino Hermes Binner, la fueguina Fabiana Ríos y el radical K correntino Ricardo Colombia ya fueron invitados para un encuentro que se realizará el próximo martes y los tres confirmaron su asistencia.
En cambio, en la Casa Rosada, aún demoran una decisión sobre los que llaman "los presidenciales": se trata del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri; el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, y el puntano, Alberto Rodríguez Saá. Fuentes de la Casa de Gobierno deslizaron anoche que probablemente no sean invitados.
Macri dijo ayer -a través de sus voceros- que con gusto concurriría a la reunión si es que lo invitan, pero, por el momento, no recibió ninguna convocatoria formal para el encuentro. "Nosotros creemos en la sinergia entre el gobierno nacional y el de la ciudad. Estamos convencidos de la necesidad de diálogo, pero no tuvimos eco del otro lado", dijo un hombre cercano a Macri.
Das Neves directamente dijo que, aunque lo inviten, no concurrirá hasta que la Nación pague las deudas que mantiene con la provincia. "No me voy a sentar con el gobierno nacional hasta que no reconozcan la deuda que tienen con la provincia o, al menos, decirme cómo la van a pagar", afirmó Das Neves, en un comunicado.
El gobernador señaló en Córdoba que como gobernante tiene "la responsabilidad de rendir cuentas" y que el gobierno nacional le tiene que decir "cómo van a pagar lo que le deben a la gente de Chubut".
"En el último año, se han realizado obras y aún nos deben esos fondos. Están estrangulando las finanzas de las provincias", señaló.
Para Das Neves, "el reparto del dinero público ha cambiado sustancialmente desde 1988 a esta parte. En ese momento, las provincias recibían el 57% y la Nación se quedaba con el 43 por ciento".
"En la actualidad, el gobierno central recibe el 75%, y las provincias, el 25% restante", precisó.
Propuso: "Lo primero que debería hacer la Nación es transparentar de qué estamos hablando y decir que el 75% de los impuestos se los queda la Nación y los reparte discrecionalmente".
Por otra parte, el gobernador santafecino Hermes Binner se sintió complacido con la invitación del gobierno nacional. "Recién hoy [por ayer]recibimos la invitación. Nos vamos a encontrar el martes 6 a las 13, en la quinta presidencial de Olivos. Analizaremos cuestiones económicas", explicó el mandatario provincial.
Y agregó: "Santa Fe es una provincia que aporta tanto a la Nación y, sin embargo, recibe poco. Vamos a ir para mantener vigentes nuestros derechos. Por eso, ya fuimos oportunamente a la Corte [Suprema de Justicia]y allí nos acompañaron ex gobernadores, legisladores y empresarios. Santa Fe tiene que hacer valer sus derechos".
Colombi, en tanto, anunció que llevará al almuerzo "una agenda con los temas que interesan a la provincia, en especial la refinanciación de pasivos y las acreencias que mantiene Nación con Corrientes". La deuda que la administración central mantiene con esa provincia es de 552 millones de pesos.
Fuente: La Nación
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