Así se lo anunció ayer el presidente de la entidad porteña, Guillermo Desiervi, quien se mostró entusiasmado porque los cambios pedidos llegaron justo antes del arribo de la cosecha gruesa a los puertos.
“Finalmente, la Afip nos hizo lugar a los pedidos de modificación de la resolución que establecía una discriminación importante a los mercados de futuro. Esta resolución fue reinterpretada y rescrita y ahora estamos en condiciones de que comienza a operar esta alternativa de comercialización, que esperamos tenga una muy buena aceptación”, dijo el empresario cerealista.
En julio del año pasado, el Matba obtuvo la aprobación de la CNV para Soja 30, pero no arrancó por la discriminación fiscal de una reglamentación que y una interpretación en materia de descuentos por Ganancias y también surgió un requerimiento de los exportadores sobre la identidad de los vendedores. Para noviembre del año pasado, la Afip ya había aceptado los cambios pedidos por el Matba, que estuvieron a la firma hasta el viernes pasado.
“Acabamos de tener una reunión de directorio donde se analizó el tema y ya estamos comunicando a los actores que podrán hacer entregas a 30 días a través del mercado de futuros”, agregó Desiervi.
Las particularidades de este contrato con respecto al contrato de futuros de soja del Matba son, por un lado que podrán ser cancelados únicamente con entrega física dentro de los 30 días de negociado el contrato y por el otro que se requerirán depósitos en concepto de garantías mucho más accesibles. El tamaño de este nuevo contrato será de 30 toneladas y la moneda de contratación será en dólares.
El Matba diseñó este contrato con el objetivo de ampliar la base de oferentes y permitir a otros participantes negociar su mercadería disponible en las ruedas del mercado. Además, aseguran que a través de este nuevo contrato podrán obtener su mejor precio y recibir o entregar el tipo de mercadería que necesitan pudiendo mejorar los márgenes de utilidad de los negocios.
La entrega física de mercadería no es novedad en Matba. Incluso, muchas veces los operadores usan las posiciones cortas del mercado de futuros (inminente vencimiento) como un mercado disponible extendido. Pero ahora, con Soja 30, que sólo se cancela con entrega, se profundiza la tendencia.
Se abre el debate sobre si será competencia para el “piso” de la Bolsa de Comercio de Rosario y cuánto de los granos que hoy se comercializan en el mercado disponible local se irán hacia la plaza porteña, algo sólo posible si genera un diferencial de precios.
¿Por qué deciden hacer un contrato de estas características? El Matba sostiene que el sector necesita un contrato que sirva como referencia de precio. En definitiva, es otro producto en la góndola del Matba para que la cadena tenga una alternativa diferente para comercializar mercadería a plazo muy corto y que necesite la entrega
Finalmente, si bien no se precisaron montos, esperan tener en el mediano plazo un buen volumen operando y la operación será un parte electrónica, pero también habrá espacio para el “a viva voz”; similar a cómo se realizan ahora las operaciones en el mercado porteño.
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez
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