Con una situación que ellos mismos califican como “catastrófica”, escucharán de boca del funcionario qué tipo de ayuda puede acercar el Estado provincial -y las gestiones que se puedan hacer ante el Gobierno nacional- para atenuar los efectos que la sequía están generando en una actividad que, en pelea desigual con la expansión agrícola, suma a más de 5 mil apicultores.
En el recuerdo
El 31 de julio de 2008 se lanzó oficialmente la cadena de valor apícola de la Región Centro. El acto, desarrollado en la Casa de Gobierno entrerriana, fue tomado por las autoridades provinciales como el puntapié inicial para colocar las mieles producidas en estas tierras en los mercados del mundo, ávidos de alimentos.
Seis meses después del eufórico momento, toda la cadena agropecuaria nacional está en emergencia por la sequía, y la apicultura no escapa a la coyuntura.
Con los problemas de producción típicos por el avance de la frontera agrícola, la sequía llegó para darles “el tiro de gracia, ya que la producción es prácticamente nula en esta campaña” expresó a Campo en Acción Guillermo Ruberto, uno de los principales productores entrerrianos, que además desarrolla tareas de acopio y exportación de mieles orgánicas.
La apicultura entrerriana está hoy acorralada en los montes y en la zona de islas, por el crecimiento explosivo de los campos agrícolas y la conflictiva relación que se plantea entre ambas actividades productivas.
Con el clima jugando en contra de todos, los apicultores están esperando la acción oficial para que se entienda “que no somos ajenos al auténtico drama que soporta el sector agropecuario”.
En la declaración de la emergencia agropecuaria, el gobierno entrerriano incluyó el aplazamiento del pago de impuestos y leyes sociales, y la posibilidad de acceso a créditos. Los apicultores le agregan a esto la necesidad de subsidios.
Mieles amargas
Con una sequía que no reconoce límites - afecta toda la flora, elemento esencial en el proceso apícola -, y en plena época de cosecha, los cajones y alzas aparecen prácticamente vacíos de miel.
“Si comparamos con la última cosecha, estamos en un 10 o 15 por ciento de producción, y lo que tienen las abejas hay que dejarlo para que se alimenten” explicó el apicultor.
Pedido de apoyo oficial
La provincia de Entre Ríos pasó de exportar 9,4 millones de dólares en el año 2002 a 22,7 millones en el 2007, ascendiendo del quinto al segundo lugar entre las provincias exportadoras.
Con más de 5 mil apicultores entre los que tienen las colmenas como algo secundario y los que viven de esto - Ruberto subrayó los costos fijos de quienes desarrollan la actividad y que generan empleo.
“Hay costos importantes en mano de obra, los empleados, el combustible para el transporte, los insumos sanitarios que se necesitan” aseguró, y recordó que para volver a tener ingresos hay que esperar a la próxima campaña, "en abril de 2010 y si todo va bien”.
Al igual que la mayoría de los comodities los precios de la miel bajaron en forma considerable. “El año pasado se pagó $7,40 o 7,50 el kilo y hoy ofrecen $ 5 o 5,50 el kilo” apuntó.
Con una producción nula por la condición climática, con las colmenas que deberán ser alimentadas para sobrevivir, y la necesidad de mantener la estructura de producción y los empleos para cuando termine la mala racha, los apicultores reclaman “que el Gobierno nos apoye en esta situación casi terminal”, concluyó el productor apícola.
Campo en Acción
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