“No sólo es el clima, Argentina ha crecido mucho en agricultura los últimos 20 años y todo los procesos de crecimiento tienen irregularidades. En este sentido, el sistema de caminos del país es inapropiado, después de cinco años lluviosos las ruedas de los de los camiones se ha llevado los caminos que hoy son arroyos. Eso es lo que hay que ver, porque en realidad el agua ha permitido hacer una producción muy importante pero el problema es la logística”- señaló.
El especialista consideró que la maquinaria también es inapropiada, a modo de comparación: “el farmer norteamericano tiene un parque de maquinaria propio que en cinco días cosecha un campo, en cambio el productor argentino tiene que esperar que venga un contratista y eso en los años húmedos implica un retraso, tendríamos que mecanizarnos porque ocurre que en este nuevo escenario, la ventana climática es cada vez más chica y eso significa menos tiempo para hacer las cosas”.
En esta misma línea mencionó que en Buenos Aires, por ejemplo, hay una crisis ganadera y lechera, por lo que muchos campos pasaron a ser agrícolas ya que naturalmente son campos tienen áreas inundables, entonces “si bien cambia el clima creció mucho nuestra vulnerabilidad” remarcó.
A saber los factores que más influyen son las fases del Niño/Niña y el atlántico que están acentuadas por el calentamiento global. No obstante “el calentamiento global no es el desastre que se le atribuye porque en el mundo la producción agrícola sigue creciendo”-explicó el climatólogo. Ahora vamos hacia la Niña, lo que se estima que sea muy negativa, yendo de un periodo de húmedo a seco.
A corto plazo: Buen Panorama
En lo que respecta la presente campaña 2017/2018, se estima una buena producción y posiblemente con menos problemas en otoño que es cuando las lluvias otoñales anegan campos sembrados. Además, esta temporada apunta a un otoño seco, con bajos anegamientos, no obstante el problema puede surgir cuando quede el área agrícola en seco ya que podría aparecer una segunda Niña. La próxima campaña 2018/2019 se prevé que sea seca, lo que podría causar un fuerte impacto similar al de 2008/09.
Para la provincia de Entre Ríos, Eduardo Sierra expresó. “En lo climático presenciamos una primavera que apunta a ser “normal”, a un verano normal y a un otoño seco, eso da las condiciones para tener una producción promedio y menos problemas de enfermedades”.
Mirando a largo plazo, después de 5 años lluviosos parece lógico que vengan años secos, “Justamente si se cumple esto, en el otoño del año que viene va a haber una campaña de éxtasis pero si después vienen la campaña 2018/19 y 2019/20 secas. puede tener una impacto como el que tuvimos en 2007/08 y 2008/09” reiteró el especialista.
Redacción: Campo en Acción
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