Según información proporcionada por el Ingeniero Cesar Aubry de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Diamante Ltda. “hay productores que han comprado productos para combatir ataque de tucura, nada más que no con la seriedad que se está presentando en otras partes del país” indicó
Hace unos días el INTA Pergamino advirtió sobre el ataque de tucuras por la sequía que están soportando las diversas zonas agrícolas del país, ante esto Aubry recalcó que “normalmente es una plaga que aparece todos los años, y toma mayor notoriedad en los años de NIÑA, debido a que por la falta de agua, la soja detiene su crecimiento y se comienza a ver el ataque de este insecto”
En cuanto a la gravedad de la situación en el departamento Federal el profesional destacó “por ahora solo se está controlando en soja, ya que no afecta casi a otros cultivos, como ser sorgo, maíz y girasol. Si fuera un ataque serio, la plaga no respetaría ningún tipo de sembrado o campo natural”.
La vigilancia y el oportuno control de tucuras, en las zonas donde está presente, son aspectos fundamentales y críticos. El énfasis del control de la plaga debe ponerse mientras se encuentre en estado de saltona, un estadio anterior al adulto que es volador
En el caso específico de soja, densidades entre 20 y 40 tucuras por metro cuadrado producen mermas del 12 por ciento al 38 por ciento de la producción. Cuando las mismas alcanzan el estado adulto, son de gran riesgo por su alta capacidad de vuelo a grandes distancias y por su voraz ingesta”.
La tucura es un insecto similar a la langosta, voraz, de alta capacidad de multiplicación, bien preparado para trasladarse y con una dieta puramente fitófaga. Si las condiciones ambientales le resultan adecuadas, puede convertirse en una seria amenaza para la producción vegetal y provocar pérdidas económicas significativas.
Cómo controlar
Las tucuras adultas muestran un potencial de dispersión en varios millones de hectáreas y riesgo de alto impacto sobre pastizales naturales y cultivados, así como sobre cultivos graníferos.
Según Nicolás Iannone, especialista en manejo de plagas del INTA Pergamino, las aplicaciones con insecticidas son siempre recomendables en las etapas de saltonas, pues son más vulnerables y se logra una mayor efectividad.
“Si todavía no entraron al lote y se encuentran en potreros vecinos, es conveniente hacer un cerco o barrera química perimetral: se hacen pasadas de insecticida con equipo terrestre o aéreo, con la intención de impedir o retrasar y minimizar su ingreso al lote”, dijo.
Si se encuentran diseminadas en todo el lote cuando las plantas del cultivo tienen poco desarrollo, una o dos tucuras por metro cuadrado pueden causar grandes daños. En cambio, con un cultivo bien desarrollado se requieren entre cinco y ocho insectos por metro cuadrado.
Fuente: Agro al Día - Verónica Isabel Luna
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