Un acuerdo de cooperación técnica firmado entre la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA y el fideicomiso Cabaña Caprina San Cayetano permitió la creación de la denominada Unidad Productiva de Ganadería Caprina y Ovina para Pequeños Productores, cuyo objetivo central es la promoción y el mejoramiento genético de rumiantes menores. También posibilitará el desarrollo de la tecnología apropiada para la generación y conservación de forraje que se adapte a los sistemas productivos del pequeño productor.
El acuerdo, asimismo, prevé la conformación de un comité coordinador, encargado de la planificación, que contará con un representante de la Asociación de Pequeños Productores de Feliciano, además de las partes firmantes.
“Verdaderamente estamos muy satisfechos porque es un esfuerzo entre la acción privada y el INTA para llevar adelante un proyecto de trabajo que favorece a los pequeños productores de Feliciano y del resto de la provincia. Esto es clave porque nos va permitir mantener un núcleo genético de pureza de ganado caprino que es tan necesario para el pequeño productor que lo tiene como un medio de subsistencia y medio de recurso económico adicional. Todo lo que se haga acá es factible de replicar en otras zonas y cualquier pequeño productor que quiera llegar a este lugar va a poder conocer de primera mano cómo se opera en un establecimiento extremadamente chico en esta actividad que va a incluir, además, el tema microsilo y cría de ganado menor. Este acuerdo nos permite completar actividades para apoyar a los que verdaderamente más lo necesitan como son los pequeños productores”, afirmó Osvaldo Paparotti, el director de la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA.
Juan Manuel Pueyo, profesional del Área de Producción Animal del INTA Paraná, por su parte, manifestó que “estamos trabajando desde hace un tiempo desde la Experimental y la Agencia de Extensión Rural Feliciano en ganadería con pequeños productores. El pequeño productor es, en esta zona, caprinero y ovejero. Lo que concluimos es una etapa importante al lograr el convenio entre el INTA y un productor, por el cual se puede llegar a tener el sistema que se denomina mixto de rumiantes menores”.
De esta manera, añadió Pueyo, “vamos a tener un lugar donde el productor puede acceder a la tecnología que se está aplicando, a instrumentar nuevas tecnologías, y a ver tecnologías que se conocen pero no se están implementando. Esto es una parte, porque además el acuerdo incluye la posibilidad de acceder a la compra de reproductores machos caprinos, que no existen en la zona y al productor le es inaccesible viajar a conseguirlos en otras provincias”.
El sueño de toda una vida
La Unidad Productiva consta de un total de 28 hectáreas y está equipada con todas las instalaciones nuevas y adecuadas para las tareas a realizar.
Mario Jazmín, productor cabritero en Feliciano, será el responsable de llevar adelante el proyecto. “Es el sueño de toda la vida. Ya estamos viviendo en el lugar mi señora y yo, en una casa nueva con todas las comodidades. Tenemos una majada de más de 80 cabras y más de 70 ovejas y por supuesto granja, con aves de corral, y demás.
Mi sueño de toda la vida fue vivir en el campo como productor. Hasta ahora vivía en el ejido y estaba medio apretado y no podía desarrollarme con la majada. Tengo en la sangre ser productor y trabajar con pequeños rumiantes, pero el entusiasmo es trabajar con cabras.
Las 28 hectáreas están prolijamente divididas en tres parcelas con alambrado eléctrico, rotativo. Jazmín asegura que “vamos rápidamente a la división en 5 ó 6 parcelas, porque aprendí del INTA a trabajar en ese sistema muy útil y soy un entusiasta del mismo. En el campo todos los días se hace algo nuevo. Es así que ya tenemos suelo preparado para sembrar sorgo destinado a microsilos para el invierno que viene. Pensamos siempre en el futuro y que no nos sorprenda la naturaleza ni el clima. Estar preparados como se dice”.
“Otro sueño mío y de mi familia se concreta ahora con esta Unidad Demostrativa porque todo lo que aprendimos queremos transmitirlo a otros productores para que allanen el camino y hagan las cosas más sencillas y se arraiguen en el campo. Para mi mujer y para mí, que hemos crecido pastoreando animales en la calle, es un sueño cumplido”, afirmó Jazmín.
Fuente: El Diario
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