Los delincuentes redujeron al sereno, lo golpearon y mantuvieron atado varias horas. Cargaron a mano decenas de envases de herbicida, insecticida y otros agroquímicos, porque no pudieron arrancar el montacargas. En los últimos meses ocurrieron hechos similares en Cerrito, Valle María y Concordia. Sospechan que los autores roban productos por encargo, para el mercado negro.
Según fuentes policiales, los cacos escogieron especialmente las mercaderias. Esta vez le tocó a la Cooperativa La Paz, propietaria de inmensos galpones en Urquiza y Azcuénaga, en la zona costanera de esa ciudad. El sábado a la noche, el sereno que recorría los depósitos fue sorprendido por tres hombres, alrededor de las 21. Lo redujeron después de un breve forcejeo, le pegaron y lo ataron para moverse con tranquilidad.
El testigo alcanzó a ver después a otros dos integrantes de la banda. Entre los cinco trasladaron una gran cantidad de bidones elegidos con criterio, para cargarlos en un camión. “Intentaron dar marcha al sampi (pequeño vehículo de carga) pero no pudieron, así que tuvieron que trabajar hasta pasadas las 4. El sereno no vio el camión pero escuchó el ruido de un motor grande, por lo que calculamos que llevaron todo en un camión”, dijo una fuente policial consultada por El Diario.
El movimiento de carga no generó sospechas, por cuanto es habitual que algunos camioneros ingresen a los galpones por la noche para guardar los equipos.
Los agroquímicos líquidos y en polvo, de las marcas Round Up, Actellic y Preside, por un valor calculado en los cincuenta mil dólares.
Cuando los ladrones abandonaron el galpón, el cuidador pudo desatarse y salir para pedir ayuda. La Policía se enteró pasadas las 5.
Conocedores
Consultado por EL DIARIO, el jefe Departamental de la Policía de La Paz, comisario mayor Fernando Alsina confirmó el hecho, y si bien se excusó para no dar detalles de la investigación judicial, opinó que los autores “son gente muy conocedora de lo que fue a buscar, porque dejaron una gran cantidad de producto, casualmente, el de menor valor”.
En este caso, como en el ocurrido en Cerrito a fines de octubre del año pasado o en Valle María en febrero de 2011, la Policía sospecha que se trata de ladrones que trabajan por encargo. “No es algo que se le pueda vender a cualquiera” explicó una fuente policial. Y acotó que las bandas “van a los lugares de acopio en busca de lo que les encargan quienes usan el producto, o alguna organización que se dedica a venderlo en el mercado negro o reingresarlo al circuito comercial legal”.
Antecedentes
A fines de octubre de 2010, una empresa de venta de insumos agropecuarios de Cerrito sufrió el robo de 300 litros de agroquímicos valuados en aproximadamente 55.000 dólares. Néstor Klocker, titular de la firma El Aguará, donde se produjo el atraco, contó en ese momento que los ladrones rompieron unas chapas y entraron después de desactivar una alarma centralizada. Se llevaron un vehículo de la firma para trasladar parte del botín, y dejaron el rodado abandonado en la ruta 12.
El 12 de enero de este año, la Policía secuestró en la zona de Federación y Concordia cientos de bidones de glifosato supuestamente robado.
El primer operativo se efectuó en Federación, cerca de Colonia Belgrano, cuando una comisión policial que recorría la ruta 14 observó en la banquina gran cantidad de bidones esparcidos en varios metros. En total, 236 recipientes de 20 litros cada uno, todos llenos, y otros dos, que se hallaban rotos y con parte de su liquido esparcido.
El segundo procedimiento se realizó un día después en Concordia, la Policía incautó otros 110 bidones, que posiblemente fueron producto del mismo robo. Los encontraron en una vivienda, cuyos habitantes avisaron a la comisaría y dijeron que no sabían quién les había dejado allí el cargamento.
Entre el 19 y 20 de febrero, en un asalto a la sucursal de La Agrícola Regional de Valle María (Diamante), sustrajeron bidones de herbicidas y fungicidas por un valor estimado en 110.000 dólares. El principal damnificado fue Carlos Kranewitter, propietario de la planta de acopio, alquilada por la cooperativa, y ocupa un sector del depósito con sus propios productos. Los ladrones habrían ingresado de noche con un camión con acoplado que dejó huellas en sus maniobras, en la planta ubicada en el kilómetro 30 de la ruta provincial 11.
El Diario
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