Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, llegó a La Nacion seguido del guardaespaldas que lo acompaña desde que en pleno conflicto por las retenciones fue amenazado al salir de una radio en pleno centro porteño. "Con Sebastián -dice en referencia a su protector- llevamos una estadística casera de los que me insultan y de los que me alientan en la calle. Hasta ahora, nos da a favor", dijo Buzzi, que fue la pata ruralista del gobierno en los primeros años de Néstor Kirchner al frente del Poder Ejecutivo.
El líder ruralista se sonríe cuando se le pregunta si se arrepiente de aquel acompañamiento pero no se escapa por la tangente y reconoce que fue una frustración. Además, en una entrevista con La Nacion, dice que a Kirchner no le interesan los pequeños y medianos productores porque prefiere tratar "con 2000 grandes actores que con 140.000 chacareros" y promete decenas de candidatos del campo en las próximas elecciones.
- ¿Se arrepiente de haber apoyado a Kirchner?
- Y, a la luz de los resultados, sí. Sí, porque uno lamentablemente debe reconocer, y si no sería necio, que la voluntad supuestamente transformadora no se expresó, no avanzó en la dirección que las expectativas originales proponían. Doblaron gradualmente a la derecha sin poner la luz de giro y yo casi termino en la cuneta del gremialismo agrario. En consecuencia, debo hacer una autocrítica con toda severidad por haberme tragado esa curva. Sigue habiendo desplazados y tremendas desigualdades en el campesinado más pobre y a los productores familiares, pequeña y mediana burguesía, se los quiere extirpar de la geografía agropecuaria y excomulgar de su pertenencia agraria porque osaron salir a la ruta e invadir los espacios públicos.
-¿Por qué se llegó a este nivel de enfrentamiento?
-El planteo productivo del kirchnerismo es producción de commodities para que haya superávit comercial y luego, se logre el superávit fiscal. No importa quienes son los actores agrarios; es más, para ellos es más cómodo que sean 2000 grandes jugadores en lugar de 100.000 chacareros productores medianos o pequeños. Conocen las decisiones que toman, son conscientes, no es un problema de desconocimiento, y claramente hay una cuestión ideológica de agudizar la contradicción patria-antipatria, ubicándonos a nosotros en la antipatria y queriendo situarse ellos en la defensa del supuesto proyecto patriótico nacional y popular. Ni ellos son patria ni nosotros somos antipatria. Esa falsa contradicción es una fábula que construye en su cabeza Néstor Kirchner pero que no tienen nada que ver con la realidad.
- ¿Qué le dice a quienes lo cuestionan por sentarse junto a la Sociedad Rural?
- La participación en la Comisión de Enlace es un dato de la realidad, 8 de cada 10 productores piden que trabajemos juntos. No fue así el segundo, tercero o cuarto día del conflicto pero a la larga se instaló como lo único institucional capaz de conducir, de ser visible y desde la institucionalidad poder seguir dando algunos pasos en función de los puntos de acuerdo y con plena libertad para aquello en lo que no tengamos acuerdo. Por lo tanto, esta acción conjunta llegó para quedarse, por voluntad de los productores.
- ¿Están conformes con las candidaturas que están logrando hombres del campo?
- La verdad es que nos sorprende. Pero, para que quede claro, hay que decir que no somos el partido agrario de oposición hijos dilectos de Nicolás Maquiavelo montando estrategias en todos los territorios, si no que hay un hecho concreto y social que emerge como convencimiento de la gente. No se cuántos ni quiénes son, pero son productores que entendieron que hay que participar y se metieron, y si no son candidatos, están dispuestos a ir a fiscalizar. Lo que quedó claro es que la política ya no les es indiferente, se dejó de delegar en los actores tradicionales políticos para ocupar más espacios y eso es positivo.
En el orden nacional si los cuatro tipos más conocidos del sector, los cuatro presidentes y Luciano Miguens y Alfredo De Angeli, hubiésemos querido, los seis seríamos candidatos en distintas opciones. Hoy, salvo hasta ahora el presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, al que le hemos pedido una reunión, en todos lados el problema agropecuario ha sido incluido. Creo que este es nuestro gran triunfo, más allá de quiénes son los candidatos.
- ¿Qué será una derrota y qué un triunfo en la próxima elección?
-Hay que medir cuántos millones de votos tuvo la presidenta Cristina Fernández en 2007 y cuántos legisladores tenía hasta ahora, y cuántos tendrá a partir del 10 de diciembre. Es matemático. Lo único que hace falta es tener garantías de que haya fiscales en todos lados, que el comicio sea transparente, que la sociedad no tenga sospecha en cuanto a cómo se cuentan los votos sobre todo en zonas complicadas como el Conurbano bonaerense.
- ¿En que le cambió la vida este año y medio de conflicto?
- Cambió en muchos sentidos. Desde tener el pelo más blanco hasta tener que firmar autógrafos, lo que es una cosa absurda. Ahora la responsabilidad, es mayor. La restricción a la vida del afecto, de la familia también es mayor. Pero, en definitiva, cambió para bien, no para vivirlo con angustia ni culpa. Al contrario, con alegría y placer. Yo disfruté todo este año. Tenía una sola angustia, la del riesgo de una muerte en un piquete o un accidente. Pero más allá de eso, fue emocionante ver organización, gente que sale a las rutas, que pelea, que esté dispuesta a cambiar la historia. Da la pauta de que si se pudo se puede.
Fuente: José Crettáz - La Nación
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