"El superávit fiscal es uno de los pilares de la política económica. Sin embargo, las cuentas públicas reflejan más superávit de caja que solvencia genuina", alertó el informe semanal de la consultora.
Explicó que si no hay déficit es "porque no se respeta la movilidad de las jubilaciones, se apropiaron los ahorros del régimen de capitalización y, en los primeros meses de 2008, se registró como ingreso del Tesoro utilidades del Banco Central".
"En este contexto, la puja por las retenciones es un síntoma de debilidad fiscal que sólo podrá ser superada con la transformación en la organización del sector público", afirmó.
De acuerdo con datos del Ministerio de Economía citados por IDESA, el superávit fiscal en los primeros cinco meses del año fue de 12 mil millones de pesos.
Señaló que en 2007 el superávit había sido de 9,3 mil millones de pesos, mientras que "en sólo cinco meses se ha logrado superar en más de un 30 por ciento el nivel de superávit fiscal que se tuvo en todo el año pasado".
"La tendencia no es directamente extrapolable a los siete meses que faltan para completar el año porque hay gastos que se ejecutaran con mayor intensidad en el segundo semestre. Sin embargo, no deja de ser llamativo este resultado en medio de la crisis con el campo, los subsidios crecientes y cierta desaceleración de la economía", subrayó.
Según la consultora, el superávit fiscal se mantiene "gracias a acciones de sustento transitorio".
Mientras que en 2007 "fue decisiva la transferencia de ahorros del régimen de capitalización al régimen público de reparto", en 2008 "el efecto de la licuación de jubilaciones y pensiones sigue teniendo un alto impacto sobre las finanzas públicas", indicó.
"Se estima que si la ANSES cumpliera con la movilidad que manda la Constitución el gasto público aumentaría en aproximadamente 8 mil millones de pesos", advirtió.
Aseguró que "también tuvieron un rol destacado las transferencias que se hicieron desde el Banco Central hacía la Tesorería por unos 1,5 mil millones de pesos".