El 7 de Julio se celebra por decisión del Congreso, el Día Nacional de la Conservación del Suelo, establecido el 19 de diciembre de 1963 por decreto de la Presidencia de la Nación en reconocimiento al Dr. Hugh Hammond Bennett, un científico de EE.UU que logró hace más de 50 años convencer a sus legisladores para que dicten una Ley de Conservación de Suelos y que trabajó para concienciar de los beneficios de su adecuado manejo. Posteriormente y en distintas oportunidades visitó varios países de Sudamérica influenciando favorablemente en la temática de la conservación cuya importancia es vital para la producción agropecuaria.
El suelo es un sistema dinámico y complejo cuya función no es sólo la de servir como soporte mecánico para el crecimiento de las plantas, sino que también es el medio a través del cual éstas toman el agua y los nutrientes que necesitan para su desarrollo.
El uso irracional del suelo genera una alteración de sus propiedades que puede hacer que pierda parcial o totalmente su capacidad de cumplir con su función. Este fenómeno de disminución o pérdida de calidad del suelo se denomina degradación.
La erosión es el más grave de los procesos de degradación y se define como la pérdida de las capas más fértiles del suelo y, por ende, de gran parte de sus condiciones para producir. La misma puede ser producida por el agua (hídrica) o el viento (eólica).
Entre Ríos no se encuentra ajeno a esta realidad con suelos que presentan una alta susceptibilidad a la erosión hídrica, representando el 68 % de la superficie productiva. Esto es el principal problema que compromete la sustentabilidad de todos los sistemas productivos en la provincia. Este proceso provoca pérdidas de los suelos que redunda en una merma de los rendimientos tanto de granos como de forrajes, afectando directamente la productividad del productor e indirectamente los ingresos en las arcas de nuestra provincia.
La erosión hídrica es un proceso natural, potenciado por la acción del hombre, que se produce cuando ocurren lluvias intensas sobre un terreno sin cobertura vegetal y con pendiente, provocando arrastre de suelos e insumos (semillas, fertilizantes, etc).
Dicho fenómeno puede ser reducido utilizando tecnologías limpias ó de procesos como son la sistematización de suelos, la siembra directa y la rotación de cultivos. La sistematización de suelos es una tecnología que utiliza la construcción de terrazas de evacuación para conducir el agua excedente, reducir la pérdida de suelo y aumentar la acumulación de agua.
La Ley Nº 8.318 ó ley de fomento a la Conservación de Suelos, es una ley provincial que declara de interés público y sujeto a uso y manejo conservacionista a los suelos de la provincia de Entre Ríos que por sus condiciones naturales o antrópicas manifiesten síntomas de degradación.
Con el objetivo concientizar y promover la sistematización de suelos, el Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (COPAER) a realizado diversas jornadas de capacitación y confeccionó un manual de mantenimiento de campos sistematizados destinado a productores.
Los cambios ocurridos en el sistema productivo tradicional, el traslado de las fronteras productivas y las nuevas tecnologías, nos plantea el compromiso de concientizar a la sociedad que el suelo es un recurso natural no renovable, por lo que deben realizarse esfuerzos constantes para preservar su capacidad productiva. El suelo contribuye eficazmente a mantener la biodiversidad.
Fuente: Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (COPAER)
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