La sequía, que podría recortar hasta 25% la cosecha de granos y redujo más de 40% la de trigo, se llevó también las esperanzas de cobrar en tiempo y forma de los proveedores de agroinsumos. Es que la espalda financiera de los productores viene sufriendo más de un azote, y la cadena de pagos está viviendo hoy los efectos más serios, en todas las ramas de la actividad.
En lo que tiene que ver con insumos agrícolas (semillas, fertilizantes, agroquímicos), los productores que obtuvieron malos rindes en el trigo, que terminó de cosecharse el mes pasado, directamente no pudieron hacer frente a los pagos. Juan Ignacio Migasso, gerente del centro de distribución de Tres Arroyos de la firma Dupont, reconoció que cada año los productores cancelan el pago de los insumos de trigo en diciembre, enero y febrero, “pero al complicarse la cosecha lo están pateando para abril o mayo, para pagar con la de soja”.
Esa postergación indica un aplazo de cinco meses, en los que corren intereses. Pero incluso está en duda que los productores puedan recomponer su billetera para entonces, porque la cosecha gruesa de soja y maíz también está quedando opacada por la sequía.
Quienes alberguen granos de la campaña pasada, podrán dar cumplimiento a sus compromisos con ellos. La situación de los demás “se analiza caso por caso”, explicó Migasso.
Contratistas, a la fila
En plena recolección, el pago a los contratistas de maquinaria agrícola, que venden ese servicio, también está demorado. Carlos Fochi trabaja en una amplia superficie agrícola, desde Tres Arroyos hasta Salta. Según él, hasta el año pasado, quien más demoraba el pago cancelaba el servicio a 30 días, “pero este año están demorando hasta cuatro meses”, el dijo a El Cronista. Además, en el caso del trigo, debió rebajar hasta 30% el precio del servicio respecto de la campaña pasada, mientras que para a soja, indicó, está cobrando hasta 15% menos. El problema, dijo, es que de ese momento a esta parte “los insumos nos aumentaron. El combustible subió y nunca bajó”. Y agregó que, “afortunadamente, todavía no me vino rechazado ningún cheque”.
El contratista no cobra adelantado y no recibe pago alguno cuando un servicio se cancela por malos rendimientos. Fochi comentó que en algunos lotes de trigo “probamos cosechar, no se pudo, levantamos y nos fuimos. El panorama está muy complicado”, se lamentó.
Productores y acopios también están tratando de renegociar, cuando pueden, el precio de los fletes. Mientras piden rebajas del 30%, sólo algunos las consiguen. El presidente de la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC), Rubén Agugliaro, puso el grito en el cielo: “Ellos tienen que ahorrar en sus insumos, no en transporte, porque de lo contrario nos obligan a trabajar por debajo de nuestros costos”. Y no descartó promover acciones contundentes, como un paro del servicio, contra quienes quieran bajar los precios.
En el caso de la hacienda, pese a que los precios bajaron considerablemente, los pagos se demoran hasta 90 días, desde los 30 o 60 en que se cancelaban las compras luego de los remates.
Larga data
Las complicaciones en los pagos comenzaron a insinuarse en mayo del año pasado, cuando la cosecha gruesa maíz y soja quedó impregnada del conflicto con el Gobierno, los paros de comercialización y un precio local de los granos recortado por las retenciones móviles que rigieron hasta mediados de julio.
Lejos de mejorar, la situación empeoró cuando se derrumbaron los valores de las commodities, entre julio y diciembre pasados. Ahora, que las cotizaciones internacionales se están recomponiendo, la sequía fue el golpe de gracia.
5 meses de demora tiene el pago de insumos de trigo
3 meses se atrasó el pago de trabajos de cosecha
30% menos se renegocia el valor de los servicios
1 mes o más se aplazaron los pagos de hacienda
Fuente: Julieta Camandone - El Cronista Comercial
Envía tu comentario