“Hay cuestiones que van más allá de la explotación de las islas”, dijo el senador Miguel Lifschitz, en referencia a la ley entrerriana que modifica los regímenes del uso del suelo en las islas que componen el Delta del Paraná y mostró su preocupación ya que la empresa creada por el gobierno de Entre Ríos, “va a tener como objetivo la explotación comercial del Alto Delta del Paraná en jurisdicción del estado” de esa provincia. Además solicitó la urgente intervención de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, “no es una garantía pero está claro que habiendo una discusión jurisdiccional tiene que intervenir la Nación”, afirmó el ex intendente de Rosario.
En tanto el martes, el secretario de Medio Ambiente santafesino, César Mackler, elevó una nota a su par nacional, Juan José Mussi, en la que manifiesta preocupación por una ley entrerriana que modifica los regímenes del uso del suelo en las islas que componen el Delta del Paraná .
Esta mañana el senador por Rosario, Miguel Lifschitz, en declaraciones a medios santafesinos expuso su postura ante el tema. “Nos sorprendió la noticia de que la Legislatura- de esa provincia- había aprobado de manera poco discutida y, como se suele decir, ‘entre gallos y media noche’ un proyecto creando una empresa, una sociedad anónima, que permite tener el 80% de su capital en manos de empresas privadas”, indicó en primer lugar el senador.
En ese mismo sentido, explicó que dicha empresa recientemente creada, “va a tener como objetivo la explotación comercial del Alto Delta del Paraná en jurisdicción del estado entrerriano” por lo que “esto genera una gran preocupación para todos porque el Alto Delta del Paraná es parte de uno de los grandes humedales protegidos a nivel mundial. Más allá de la jurisdicción provincial sobre estas tierras hay cuestiones que tienen que ver con el cuidado del ambiente que van más allá de la explotación de las islas”.
Por otro lado, el legislador provincial, consideró que “es urgente que intervenga la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación. No es una garantía pero está claro que habiendo una discusión jurisdiccional tiene que intervenir la Nación”.
Para culminar, comentó que “en Entre Ríos hubo una fuerte oposición a este proyecto, hay muchas organizaciones ecologistas, sumados a políticos, que no están de acuerdo y en Rosario también hay un gran movimiento ciudadano, porque hoy las cuestiones ambientales toman rápida repercusión entre la sociedad y en especial con los jóvenes”.
Ong también preocupadas
Cabe recordar que también se generó revuelo entre asociaciones ambientalistas de Entre Ríos. M`Biguá, es una de ellas que salió en estos días a cuestionar la iniciativa legislativa.
Por su parte, días atrás la Fundación Humedales, oficina argentina de Wetlands Internacional, también se pronunció en contra: “El cultivo de arroz amenaza la integridad de los humedales del Delta del Paraná” dijeron desde la fundación. Así expresó “su gran preocupación por la Ley Nº 10.092 de Entre Ríos mediante la cual se deja sin vigencia la Ley Nº 9603, que establecía que las tierras fiscales del delta entrerriano deberán destinarse al desarrollo de actividades ganaderas, apícolas quedando prohibido el uso para la explotación agrícola intensiva que requiera la aplicación de agroquímicos o plaguicidas.
“Esta nueva ley, mediante la cual se otorga la titularidad de la concesión a una Sociedad Anónima para el cultivo de arroz en las tierras fiscales del delta Entrerriano, a las cuales llama ‘improductivas’, desconoce los importantes servicios ecosistémicos que proveen los humedales del Delta del Paraná, así como el peligro que significa el uso de agroquímicos en esta región, no solo para la biodiversidad, sino también para la salud de los pobladores de la región y sus alrededores, y para actividades productivas tradicionales como la pesca, la ganadería y la apicultura”, dijo la ONG en el texto de prensa.
Esta iniciativa que promueve el cultivo de arroz en las islas del delta Entrerriano, “no solo significa un riesgo ambiental para los humedales de la región, sino que desconoce las características particulares de la misma, como ser los suelos saturados de agua, la salinidad y los ciclos de sequías e inundaciones, las cuales no la hacen apta para uso agrícola”, agregó la entidad verde.
Por otra parte, “en el caso particular del cultivo de arroz prosiguió - se omite la conectividad existente entre los diversos sectores del delta, la cual establece flujos biogeoquímicos internos propios del funcionamiento de una planicie de inundación, que provocan que una actividad puntual genere impactos en zonas distantes aguas arriba y abajo del sitio de emplazamiento de dicha actividad”.
“La aprobación de esta nueva ley, junto con la derogación de la ley que prohibía la utilización de agroquímicos y plaguicidas en las islas del Delta entrerriano, significa un paso atrás en cuanto al desarrollo ambientalmente sustentable de la región del Delta del Paraná, desconociendo los esfuerzos para la coordinación de la gestión sustentable de la región en el marco del ‘Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná’”, sostuvo la ONG.
“Frente a este triste panorama, la Fundación Humedales llama a la reflexión de las autoridades responsables, para dejar sin efecto esta ley que amenaza la calidad de los recursos hídricos y la integridad de una de las regiones de humedales más ricas del país”, finaliza el comunicado.
APF Digital
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