Desde la entidad se mostraron molestos por el anuncio de la Presidenta, aunque sus diputados votaron en contra de la ley que finalmente se aprobó. Si hubiera ganado su postura, ahora la norma no estaría vigente ni se conocería la superficie en manos de extranjeros.
“La verdad es que hoy tengo una doble satisfacción. Una es porque estamos tratando este tema tan caro a los sentimientos de los argentinos, y la otra porque el 1° de marzo se le recordó a la señora Presidenta de la Nación cuando abría las sesiones ordinarias de este Congreso‑ que había que tratar el tema de la extranjerización de la tierra. Si no hubiera sido así creo que este tema no estaría incluido en el temario”.
La frase anterior la pronunció el diputado chaqueño Pablo Orsolini (UCR) pasadas las 5 de la mañana en la madrugada del 16 de diciembre de 2011 en el recinto de la Cámara de Diputados.
Esa noche -poco antes de sancionarse el nuevo estatuto del Peón Rural y la estatización del ex Renatre- se debatía la ley que ponía límites a la extranjerización de tierras conforme al Expediente 1-PE-11 - Orden del Día 09 que a comienzos de ese año Cristina Fernández de Kirchner envió al Congreso.
De los diputados federados que estaban presentes solamente el santafecino Omar Barchetta votó afirmativamente. Los otros eran el propio Orsolini, Ulises Forte (La Pampa) y Juan Casañas (Tucumán) todos del bloque radical quienes votaron en contra de la norma.
La presidenta recordó mal el pasado martes cuando aludió al chaqueño ex vicepresidente de la FAA durante los días de la 125. Cristina Kirchner creyó que el legislador que le había solicitado a viva voz el tratamiento de la ley en la inauguración del periodo ordinario se había ausentado del recinto al momento de la votación.
Pero Orsolini, al igual que la mayoría del bloque radical, se opuso a la ley a pesar de la satisfacción que decía sentir minutos antes de la votación. El caso de Barchetta fue distinto porque su bloque, el Socialista, fue uno de los que acompañó al oficialismo junto con el peronismo que encarnaba Felipe Solá para alcanzar los 153 votos afirmativos que finalmente obtuvo la norma en la Cámara baja.
Otros bloques como el Pro de Mauricio Macri, el Frente Peronista de Francisco De Narváez, la Coalición Cívica ARI (dividido) con Elisa Carrió a la cabeza, el monobloque de Unión por Todos de Patricia Bullrich, Margarita Stolbizer del GEN, parte del radicalismo y el mismísimo Pino Solanas fueron -entre otras- las fuerzas políticas que se ausentaron para no votar la ley.
Este miércoles la FAA se indignó al punto de mostrarse “preocupada” por el resultado de la aplicación de una norma que la mayoría de sus diputados votaron en contra a pesar de haber sido una de las banderas federadas más importantes de los últimos años- pero que permitió saber cuál era la posesión de tierras en manos extranjeras.
El pampeano Forte, no se quedó atrás en el discurso por la ley en cuestión. “Como nosotros somos hombres de campo, hoy venimos aquí a defender este proyecto de ley. Nosotros militamos por este proyecto durante diez años y lo seguiremos haciendo”, dijo aquella noche.
“Sin duda que estamos dando un gran paso adelante. Un gran avance. Es importantísimo el avance de esta ley para empezar a discutir de una vez por todas, sinceramente, el uso y la tenencia de la tierra en la Argentina”, remarcó el diputado, aunque después voto negativamente.
Las estimaciones acerca de la superficie en manos de personas y capitales foráneos eran muy difusas por esos días e iban de 5 millones de hectáreas a 17 millones. La última cifra era la que sostenía la FAA en 2002 cuando presentó el tema a la sociedad y al Parlamento a través de la diputada Elisa Carrió.
“Hoy sentimos la satisfacción de que se inicie el debate en el recinto, aunque queda la sensación amarga ante el hecho de que el kirchnerismo haya dejado pasar ocho años siendo gobierno sin legislar sobre este tema, y que en este tiempo los argentinos hayamos perdido varios millones de hectáreas a manos de grandes grupos económicos del exterior”, aseguraba en esos días Omar Príncipe secretario gremial de la FAA.
Para el momento de la sanción de la norma legisladores federados estimaban -a ojímetro- que ya a fines de 2011 habría 21 millones de hectáreas en manos extranjeras, según confiaron en aquel momento a El Enfiteuta. Ahora el relevamiento realizado por el Estado puso un número concreto a la superficie de 15.881.069 hectáreas, es decir el 5,93% de la superficie rural.
Si lo que decía la FAA en 2002 era cierto y 17 millones de hectáreas estaban en manos de extranjeros, como ratificó este miércoles en un comunicado, pues habrá que aceptar que en la última década -durante el gobierno que comenzó con Néstor Kirchner en 2003- no se aumentó ni un metro cuadrado a manos foráneas. Los números permiten afirmar incluso que se redujo la superficie en manos extranjeras en algo más de un millón de hectáreas.
Tal vez hubiera sido más decoroso para los federados que votaron en contra de la ley haberse ausentado del recinto antes que oponerse, como otros radicales que pegaron el faltazo. Barchetta quien entonces afrontaba la primera sesión de la Cámara -a tan solo cuatro días de asumir su banca- fue el federado que aquella noche salvó del papelón a la entidad.
Paradójicamente a la FAA no le pareció censurable en esos días el voto contrario a la norma o la falta de respaldo por parte de otras fuerzas políticas. Mientras que la crítica que emitió este miércoles también apuntó contra el gobierno nacional que aportó la gran mayoría de los votos para la sanción definitiva.
“Tal como lo manifestamos en su momento, para la FAA ha sido un logro gremial contar con una Ley de Extranjerización”, se ufanaron desde la entidad este miércoles, pero muy “preocupados” por el uso de la Cadena nacional para el anuncio formulado por la presidenta. Sin recordar que los propios legisladores de su entidad se opusieron a la norma.
También demandaron “proyectos de Ley como el de Contratos Agrarios, el de creación de un Instituto Nacional de Tierras, el de un Plan Arraigo para los jóvenes o el de suspensión de Desalojos Rurales, que el kirchnerismo ha decidido ignorar y marginar del debate parlamentario, como lo hizo durante años con el proyecto de Extranjerización”.
Dados los antecedentes, no estaría de más que si el oficialismo decide tratar algunas de esas normas en el Parlamento como piden los federados -para terminar con la concentración- la FAA le advierta a sus legisladores y aliados políticos para que no se opongan a la hora de emitir el voto.
El Enfiteuta
Envía tu comentario