Durante la mayor parte de la perspectiva que se inicia, los vientos soplarán desde el sector sudeste, aportando aire marítimo, fresco y húmedo, que mantendrá las temperaturas levemente bajo lo normal,
brindando una oportuna pausa en la persistente ola de calor que viene afectando al área agrícola
nacional desde comienzos de Diciembre pasado.
Por esta causa, la perspectiva comenzará con un marcado descenso de la temperatura, que provocará mínimas inferiores a lo normal en el sur de Buenos Aires. Lamentablemente, según es usual en los episodios de "La Niña", como el que se está desarrollando en estos momentos, las precipitaciones sumirán una distribución muy anómala: el este de la Región del Chaco, el sur de la Región de Cuyo, la mayor parte de la Región Pampeana y la Mesopotamia serán afectadas por un lapso con precipitaciones inferiores a lo normal y una fuerte ola de
calor.
Contrariamente, el Noroeste Argentino, el norte de la Región de Cuyo y el este de la Región del Chaco observarán precipitaciones superiores a lo normal, con fuertes tormentas, que podrían causar crecidas de los ríos, con el consecuente riesgo de inundaciones. Desde mediados de la perspectiva en adelante, la temperatura volverá a ascender gradualmente, aunque sin alcanzar la intensidad observada durante las semanas precedentes.
Salvo en lo que hace a la interrupción temporaria de la ola de calor, la perspectiva que se inicia mostrará un comportamiento muy típico de los episodios de "La Niña", como el que se está desarrollando en estos momentos, con precipitaciones inferiores a lo normal en la mayor parte del área agrícola nacional, salvo el Noroeste Argentino y sus zonas aledañas.
Es probable que este patrón de comportamiento se prolongue durante la segunda quincena de Enero y la primera quincena de Febrero, generando un fuerte estrés termo-hídrico sobre los cultivos de la cosecha gruesa y los pastizales y pasturas ubicados en el este de la Región del Chaco, el sur de la Región de Cuyo, la mayor parte de la Región Pampeana y la Mesopotamia. Contrariamente, el Noroeste Argentino, el norte de la Región de Cuyo y el este de la Región del Chaco observarán precipitaciones superiores a lo normal, con fuertes
tormentas, que podrían causar crecidas de los ríos, con el consecuente riesgo de inundaciones.