El análisis tradicional del riesgo climático se basa en estadísticas de las variables climatológicas. Por ejemplo, para evaluar el riesgo de sequía se analiza la serie pluviométrica de la localidad de interés” afirmó la Coordinadora de la Oficina de Riesgo Agropecuario de la Nación Ing. Sandra Ochiuzzi quien participó en Paraná de la presentación de este novedoso sistema. La funcionaria agregó, “ahora, siempre nos preguntamos si una “sequía meteorológica” para determinado cultivo, por ejemplo, para el maíz, lo será también para la soja”. Y la respuesta más probable, reflexiona Ochiuzzi, “es que un valor de lluvia que resulta insuficiente para el maíz resulte suficiente para la soja”.
Es por esto que desde la ORA, organismo que depende del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Nación, se propuso analizar la probabilidad de sequía para cada cultivo en particular, ya que los requerimientos hídricos de los mismos son diferentes. Lo mismo sucede con los excesos acumulados en un periodo, que no se pueden relacionar directamente con el concepto de “lluvia excesiva”, ya que dependen del mayor o menor consumo de la cobertura vegetal, la capacidad del suelo de incorporar agua, etc.
En resumen, la metodología alternativa que se propone se basa en la ponderación del impacto de las variables meteorológicas en cada cultivo en particular. Este tratamiento involucra un importante valor agregado al considerar el sistema completo: la atmósfera, el suelo y el cultivo.
Del encuentro, desarrollado en la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, participó la Licenciada en Climatología Adriana Basualdo, quien se desempeña como consultora del proyecto, ya que se especializa en riesgo agroclimático. Basualdo fue la responsable de presentar en detalle el sistema que almacena toda la información y al que se puede consultar por Internet en el sitio www.ora.gov.ar
Para Basualdo “De todos los elementos meteorológicos, el que presenta más variabilidad interanual y que sin duda ejerce mayor impacto en la agricultura de secano es la precipitación u oferta de agua”. “Si el almacenaje es abundante, constituye una suerte de seguro para el consumo de los días siguientes exentos de precipitación”
Para detallar los requerimientos de información para la realización del cálculo del índice de estrés hídrico se utilizan, entre otros, variables meteorológicas diarias. Por ejemplo:
Precipitación
Temperatura máxima
Temperatura mínima
Humedad relativa
Velocidad del viento
Heliofanía o nubosidad
Los parámetros necesarios para cada tipo de suelo son:
Capacidad de campo
Punto de marchitez permanente
Tipo de escurrimiento
Porcentaje de arcilla
Porcentaje de limo
Porcentaje de arena
Porcentaje de materia orgánica
Profundidad máxima de exploración radicular
La información acerca del cultivo modelado debe contener:
Fecha de siembra
Fecha estimada de cosecha
Duración aproximada de cada etapa fenológica
Profundidad radicular en cada etapa fenológica
Consumo hídrico en cada etapa fenológica
En este proyecto nacional que permite conocer el comportamiento de las reservas de agua en el perfil de los suelos, es fundamental tener información sobre las características edafológicas de cada zona de la provincia. Y esta información de base, es la que se aporto desde el Ministerio de Producción de Entre Ríos.
El Edafólogo José Manuel Pérez tiene responsabilidad en el desarrollo del Sistema Integrado de Información de la Producción de Entre Ríos (SIIPER) y en la conducción del equipo de trabajo que actualizó y digitalizo los datos sobre los suelos entrerrianos con información detallada 1 en 100 mil.
“La provincia de Entre Ríos aportó la información de base necesaria sobre las características de los suelos a nivel departamental, para que se puedan hacer las evaluaciones sobre la disponibilidad hídrica en el perfil.”
“Esta información será de suma utilidad para el productor agrícola fundamentalmente, ya que podrá ver la situación de reservas de agua en el perfil del suelo de su zona, durante todo el año y saber como se desarrolla su cultivo” afirmó el Director de Economía e Información Agroalimentaria.
El funcionario comentó que en el sistema se puso en marcha con el inicio de la presente campaña agrícola “actualmente ya se está monitoreando trigo y luego se incorporarán maíz, girasol y soja” afirmó, “la información se comienza a incorporar desde dos meses previos a la fecha media de siembra y hasta un mes pasada dicha fecha”
“semanalmente, con datos del Servicio Meteorológico Nacional, se incorporan las lluvias producidas y el sistema realiza los cálculos para informar las condiciones en que se encuentra el suelo” destacó el funcionario del gobierno provincial.
La niña y el sistema
Pérez también hizo referencia a la situación pronosticada sobre el fenómeno de la niña. “Al saber cual es la reserva de aguas tenemos en el suelo y hasta donde nos alcanza y teniendo un pronostico con lluvias por debajo de la media, la información del sistema, permitirá al productor o al técnico asesor planificar y decidir sobre el cultivo a implantar y el mejor momento de la siembra”
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