Junto con el presidente honorario de Aapresid, Víctor Trucco, el bautizado “rey de la soja” disertó ayer en el marco de un desayuno organizado por la fundación Darse Cuenta en el Instituto de Desarrollo Agrobiotecnológico de Rosario (Indear) en paralelo a la cumbre anual de Aapresid en la que buscaron tirar abajo con “mitos urbanos” sobre el agro, como por ejemplo que no agrega valor, que daña el medioambiente y que genera rentas extraordinarias a muy bajo riesgo
“Es cierto que la exposición es riesgosa. Yo soy conciente de que me convirtieron en un ícono, como Mc Donalds. Pero no podemos seguir callados viendo como se dicen cosas sin base científica. En lo que a mi respecta, comercialmente la exposición no me afectó, tengo más clientes y más negocios”, dijo ante un auditorio de un centenar de productores, profesionales y periodistas.
“Todos los productores tenemos que dar la batalla para que se valorice y reconozca socialmente nuestro esfuerzo. Pero en el campo hay muchos que no se animan a hablar, debatir en público o salir a discrepar contra los conceptos erróneos que manejan políticos, grupos ambientalistas o líderes empresariales porque como venden mucho en negro tienen miedo que el gobierno le caiga con una inspección”, disparó Grobocopatel
El referente sojero también fue directo al grano al sacudir: “En el fondo es una cuestión de poder, si queremos que se nos legitime y reconozca tenemos que bajar la evasión que es mucha”.
Luego de la charla, el empresario se refirió a la polémica actual sobre las retenciones y estimó que es necesaria una “revisión integral del sistema fiscal, que no necesariamente lleve a que el productor pague menos; todo lo contrario terminaría pagando más; pero debe se un sistema que aliente la inversión y la producción”.
Por ejemplo, señaló que “conviene reemplazar las retenciones por un impuesto a la tierra”, pero lo más importante, dijo, es que “se facilite la inversión industrial en el interior para que el campo agregue valor, por ejemplo con desgravaciones y amortizaciones acelerada”.
En materia de retenciones, señaló que el impuesto a la exportación de trigo y maíz tiene que bajar mucho (“al 5%”) y que no generaría problemas de caja al Estado porque es mínima su participación en el total recaudado. “Pero no hay que bajarlas a cero, porque tiene que haber un diferencial que haga que sea más barato procesarlo en el país que exportarlo como grano, tal como se hizo con la industria aceitera que así invirtió mucho en ampliación y así se benefició al productor porque las fábricas pagan mejor que el mercado externo”
Con respecto a la soja, planteó también su eliminación casi total (sólo un margen que beneficie la exportación de aceite y harina), pero acordó que puede haber un esquema de transición donde se establezcan sistemas de compensaciones, segmentación y pago a cuenta de Ganancias, la medida que más le gustó de esas tres. “Pero debe ser por no más de 3 o 5 años, por un período hasta que se ordene la situación. Pero siempre y cuando quede establecido que es un plazo de transición, y eso significa que tiene fecha de vencimiento en el corto plazo”, se explayó Grobocopatel.
Fuente: Punto Biz
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