Durante su exposición, y en repetidas ociasiones, el ejecutivo insistió con la necesidad de que el aumento de partes nacionales incorporadas en la maquinaria agrícola, como presiona el gobierno, sea de manera equilibrada para que no le quite competitividad a la producción.
“No se si la mejor cifra posible es el 40%, el 50% o el 35,4%, pero sí se que en algún lugar en el medio hay que buscar un equilibrio. No hay que pasarse de rosca. Hay necesidad en la industria de buscar un equilibrio que no deje al país fuera del incorporación de tecnología de punta ”, dijo.
“Nuestro chacareros compiten con agricultores de Estados Unidos, Europa y Canada y no podemos dejarlos en la desventaja que supone no incorporar tecnología adecuada”, explicó.
Tanto en el negocio de los autos como en el de la maquinaria agrícola, es clásica la puja entre terminales y proveedores de partes por el componente nacional que deben tener los fierros ensamblados en el país.
Las terminales suelen criticar a las fábricas de autocomponentes por la falta de volumen y calidad frente las partes que llegan importadas, mientras que las empresas nacionales critican que la apertura para nuevos proveedores locales es sólo para la foto en los medios.
Desde hace algo más de dos años el gobierno nacional terció en favor de las empresas locales al prohibir en Aduana a las marcas internacionales de maquinaria el ingreso de sus fierros hasta que anunciaran inversiones para fabricar en el país y se comprometieran a aumentar el porcentaje de componentes argentinos.
Y así lo fueron haciendo una a una de las grandes del exterior. John Derre estuvo entre las últimas en anunciar pero jugó fuerte: un desembolso de $130 M en 3 años para aumentar la fabricación de motores y empezar a fabricar tractores y cosechadoras en la planta de Baigorria.
“La empresa empezó a fabricar en Argentina en 1958, en plena época del desarrollismo, así que está en nuestro ADN producir y fabricar en Argentina”, García y recordó: “Arrancamos fabricando el tractor 730 con motor de dos cilindros que fu tan tradicional y que tenía el 98% de contenido nacional. Pero pudimos evitar que nos pase como le pasó a Ford, que por la misma época construyó su planta en Pacheco, ya aue con el tiempo pudimos incorporar tecnología de última generación para renovar nuestros tractores y no quedamos como la automotríz fabricando durante 30 años el mismo Falcon”.
En materia de anuncios, contó que este año iniciaron en Baigorria la producción de la nueva línea de montaje con capacidad para fabricar 25 mil motores al año (hoy exportan el 90%, sobre todo a Brasil) junto con un centro de distribución de repuestos y armaron el lay out para fabricar tractores y cosechadoras.
Tras reconocer que los concesionarios vienen atravesando momentos difíciles por las caída de ventas y menor entrada de maquinaria, García aclaró que “ya se normalizó la disponibilidad de maquinaria importada” y que las empresas lograron cerrar los números haciendo énfasis en el negocio de los repuestos y el servicio post-venta.
.”Hay que dejar a los productores trabajar. A menos intervención, más posibilidad de revolución. Sólo así se cumplirá la meta del Plan Estratégico Agroalimentario de cosechar 160 M de toneladas para 2020”, enfatizó el presidente de John Deere.
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez.
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