INTA Rafaela, Santa Fe, realizó un ensayo con el sorgo forrajero Padrillo, donde se verificó que "el reciclado de los residuos orgánicos generados en los tambos -restos de alimentos, heces y orina-, ricos en nitrógeno (N) y fósforo (P), representa una alternativa para la fertilización de cultivos destinados a silaje en explotaciones lecheras que disponen de suelos con limitaciones nutricionales", informaron desde la organización.
En el estudio se compararon cinco tratamientos: (T1) testigo, (T2) residuos orgánicos -equivalente a 140 kg de N/ha, 28 kg de P/ha-, (T3) urea -140 kg de N/ha-, (T4) superfosfato -28 kg de P/ha- y (T5) urea + superfosfato -140 kg de N/ha, 28 kg de P/ha-. Los residuos y el superfosfato fueron incorporados al suelo dos días antes de la siembra, mientras que la urea se aplicó al voleo en el momento de la emergencia del cultivo, explicaron los que idearon el proyecto.
Así mismo, explicaron desde "INTA informa" que el tratamiento con urea rindió 22.899 kg. de materia seca/ha, mientras que el de residuos produjo 20.707 kg. de materia seca/ha, superiores en 28,38 por ciento y 16,09 por ciento al testigo, respectivamente, que rindió 17.836 kg. de materia seca/ha. A pesar de esta diferencia, el aprovechamiento de residuos orgánicos constituye una alternativa que permite mantener la sustentabilidad de los sistemas lecheros a través del reciclaje de nutrientes y materia orgánica.
Este trabajo fue presentado en Santiago del Estero, en el marco del 30º Congreso Argentino de Producción Animal, organizado por la Asociación Argentina de Producción Animal (AAPA), a principios de octubre. Además, fue publicado en la Revista AAPA.