Sí, aunque suene extraño, el Consorcio de Exportadores de Carne ABC, cuyas empresas afiliadas suman más del 90% de las ventas externas de carne, acercó ayer esta idea a varios despachos oficiales, entre ellos el del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Anoche, no se conoció la respuesta oficial.
"Estamos planteando que, en virtud de la escasísima oferta que hay, por razones de estacionalidad, factores climáticos y retención de hacienda por parte de los productores, para marzo se reduzca el cupo de las 40.000 toneladas autorizadas a 30.000 toneladas. Además, tenemos una capacidad ociosa del 50 por ciento", dijo Mario Ravettino, presidente del consorcio.
Por las restricciones oficiales vigentes, los frigoríficos pueden exportar en conjunto hasta 40.000 toneladas mensuales de cortes vacunos. Fuera de esa limitación están los acuerdos comerciales puntuales con algunos países y la denominada cuota Hilton, que este año ascenderá a 28.000 toneladas. En 2007 se exportaron unas 530.000 toneladas. Este año, la demanda mundial está aún más exigente, sobre todo luego del cierre del mercado europeo para la carne de Brasil, el principal exportador mundial.
Aunque no lo digan públicamente, los empresarios temen que el Gobierno aumente las retenciones a las exportaciones o directamente las cierre, como ocurrió hace ya casi dos años. Pero, además, la decisión del consorcio se produce en medio de la negociación de un nuevo acuerdo de precios, que está trabado por la oposición de las entidades de la producción. De hecho, se espera que, entre otras cosas, ese convenio permita incrementar el cupo de exportación.
Por eso, también sorprende la jugada del consorcio ABC, donde conviven las mayores empresas argentinas del sector con los gigantes brasileños JBS-Friboi y Marfrig, que desembarcaron fuertemente en esta industria en los últimos dos años. Según Ravettino, "desde que se firmó el anterior acuerdo [de precios, en mayo de 2007]hasta ahora, el novillo de exportación aumentó un 40% y a las empresas se les está haciendo muy difícil producir". De todas formas, la idea no es resignar esas 10.000 toneladas, sino usarlas a lo largo del año".
Según fuentes de la producción, el novillo de exportación -que carece de mercados de referencia dado que se comercializa en forma directa entre productores y frigoríficos- se están pagando hasta 4 pesos el kilo vivo (el equivalente a $ 6,90 pesos).
Marzo ha sido siempre un mes complicado para el abastecimiento de carne, cuando el consumo en las grandes áreas urbanas sale de su letargo veraniego. De hecho, fue en marzo de 2006 cuando el entonces presidente Néstor Kirchner cerró las exportaciones de carne ante la fuerte escalada del precio de la hacienda.
La anunciada autolimitación de los exportadores sorprendió a la producción, algunos de cuyos exponentes prefirieron no expresarse sobre la noticia para "no hacerle el juego a la industria". Para Ulises Forte, vicepresidente segundo de la Federación Agraria y referente de esa entidad en materia ganadera, "no hay margen para cerrar las exportaciones, sería una locura. Me parece más bien que han hecho un cambio de figuritas con el Gobierno".
LA NACION quiso saber si con esta autolimitación los frigoríficos no pierden dinero. Ravettino respondió: "Preferimos tener las plantas a plena capacidad y menores precios que trabajar a pérdida como lo estamos haciendo ahora. La faena de novillo de exportación se redujo este mes el 50 por ciento respecto del año pasado".
Fuente: José Crettaz - La Nación