Este último punto es uno de los objetivos que la Presidente electa, Cristina Kirchner adelantó durante su campaña electoral. Para alcanzar esta meta el Gobierno contará también con los aportes de los nuevos afiliados al régimen de reparto por la reforma provisional.
El alza en los ingresos, que no serán coparticipados con las provincias, servirá también para controlar la inflación porque mejora el frente fiscal y reduce el impacto de la suba de los precios de las materias primas que exporta la Argentina en el mercado interno.
Las recaudaciones correspondientes a la soja, maíz, trigo, girasol y sus derivados rondarían en los 4.800 millones de pesos mientras que por las exportaciones de petróleo y naftas, llegaría a los 3.200 millones de pesos, según estimaciones oficiales.
En tal sentido, el economista Ramiro Castiñeira de la consultora Econométrica explicó al diario La Nación que "en el caso del agro, se exporta más, hay mejores precios y mayores retenciones. Son tres factores que juegan a favor de la recaudación. Pero en el petróleo eso no pasa porque hay un aumento en la alícuota, pero no en las cantidades exportadas".