Aunque la maquinaria agrícola fabricada en la Argentina es la que suele hacer oír más estentóreamente sus lamentos, la importada, que constituye más del 80% de las ventas de tractores y cosechadoras, los dos rubros principales, la está pasando feo.
En abril, en todo el país, se vendieron 29 cosechadoras, de acuerdo con AFAT, la cámara que agrupa a las multinacionales del sector, John Deere, AGCO (con las marcas Agco Allis y massey Ferguson, entre otras) y CNH (Case y New Holland), además de la local Pauny.
La cifra no alcanza a ser el 11% de las ventas de cosechadoras de abril del año pasado, cuando las empresas de la cámara facturaron 269 unidades. Y cabe recordar que, en ese momento, los productores agropecuarios estaban en pleno conflicto con el Gobierno por las retenciones móviles, con paros y cortes de ruta incluidos.
Las cosechadoras son el rubro más salado de los fierros, con un precio promedio de $ 556.569 por unidad, de acuerdo con la última estimación del Indec. Por eso, consideradas por monto de facturación, constituyen más de la mitad del mercado de maquinaria agrícola local, considerando también los tractores, las sembradoras (producidas en su totalidad en el país) y los implementos, como cabezales para cosechadoras, acoplados tolva, pulverizadoras y fertilizadoras, entre otros, también mayoritariamente de fabricación nacional.
Según los datos de AFAT, considerando todo el primer cuatrimestre del año, la venta de cosechadoras alcanzó 189 unidades, un tercio de las 942 vendidas entre enero y abril del año pasado. Es decir que la caída de ventas se agudizó en abril contra abril (89,2%), pero es drástica en lo que va del año (80,0%).
A los tractores les fue menos peor, con una baja pareja de algo más del 65% tanto comparando abril contra abril como cuatrimestre contra cuatrimestre. En abril de 2009, se vendieron 243 unidades según AFAT, contra las 708 de igual mes de 2008. En el cuatrimestre, la cámara registra 785 unidades facturadas, contra las 2.278 del mismo período del año pasado.
El peor año desde 2002
A este ritmo, con las cosechas de trigo y maíz reducidas a la mitad y una de soja que se estima caerá un tercio respecto de la campaña pasada, en medio de un año electoral y con una crisis internacional que, haya llegado o no a su piso, tardará en revertirse, es altamente improbable que el mercado se acerque siquiera al del año pasado, cuando se vendieron 8.363 tractores y 1.673 cosechadoras, según AFAT, cuyas cifras muestran algunas diferencias con las del Indec. Es más: de proyectarse las cifras del primer cuatrimestre al resto del año, la performance del sector se acercaría a la de 2002, el peor año que se recuerda.
Fuente: El Cronista
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